Amigos, una barca nos espera y oscila
en la luz donde el cielo
se arquea y toca el mar,
vuelan criaturas locas por amar
la faz de Dios ardiente de esperanza
buscando arriba abajo
afecto en toda oculta distancia
y van llorando: estamos en la tierra
pero un día podremos planear en el aire
doblarnos mansamente sobre el seno divino
como rosas de muros en calles olorosas
sobre el niño que, mudo, las reclama.
Desde la barca, amigos, se ve el mundo
y en él una verdad que avanza
intrépida, un suspiro profundo
desde el delta al manantial;
la Virgen de los ojos transparentes
desciende paso a paso hacia los moribundos,
recoge el resultado de la vida, dolores
deseos escondidos de siempre en la faz húmeda.
En las ennegrecidas ventanas, las muchachas
con la mirada hacia los montes
no saben terminar de esperar el futuro.
En las habitaciones, las voces de las madres
se turnan sin origen y sin profundidad
con el silencio de la tierra, bellas
voces de las que todo parece haber nacido.
Traducción de Jesús Díaz Armas, revisada por el Taller de Traducción Literaria*
La arqueología en tiempos de la 4T
Cuatro especialistas hablan sobre el papel del INAH respecto a proyectos emblemáticos del gobierno actual, como el Tren Maya.
El limbo político español
En un nuevo episodio de nuestro podcast Polifonía, examinamos el panorama político español que emanó de las divididas elecciones de diciembre pasado.
Rusia con palmeras
Aunque Isaiah Berlin lo ignoraba, su obra sobre Rusia ilumina indirectamente la historia de nuestro liberalismo. La sospecha de esa secreta correspondencia, y la devoción que le…
Death Parade
El sábado pasado en Duisburgo, Alemania, 19 personas perdieron la vida y más de 500 resultaron heridas durante la celebración del último Love Parade de la historia. De los lesionados, 2 más…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES