|
Aquí está la cañada, una tira de piel que cubre la brecha como un puente colgante. Del grosor de un paño, tiembla con la sangre que corre debajo. Algo menos tangible cursa allí también, una burbujeante zanja de imágenes: el gato casero que se estira; llaves de coche que suenan y atrapan la luz; duelas con nudos de oscuros ojos de animal; la ventana con su cambiante cuadrante de cielo. Todas las cosas iguales, cada una un asombro, y todo sin que medie el habitual agarre de la mente a un por qué y a un y qué. Frunces el seño ante una descolorida piña en el papel tapiz, y la membrana palpita más fuerte. Tengo cuidado al peinar tu ralo pelo castaño. Al cantar tu nombre me apropio de un tono que nunca uso al hablar. Las palabras no importan; estoy diciendo bébeme mientras puedas, como leche. Déjame ser carne y franela, manos que sueltan tu arrugada manta. Conóceme por el olor antes de saber mi nombre, antes de que las manijas se vuelvan manijas, antes de que las puertas suelden. ~
Traducción de Pedro Serrano
|
La isla que fue archipiélago
En 2015, la artista Tania Bruguera organizó un performance que consistía en la lectura colectiva de Los orígenes del totalitarismo de Hannah Arendt en un departamento de La…
El cuarto Rey Mago
Me simpatizan los santos reyes que durante los primeros días de enero convierten a México en un país (aún más) excéntrico, poblado unos cuantos días por estos asombrosos disparates visuales.…
Bob Dylan oye voces
Para todos aquellos que ya andaban por aquí entonces, la pregunta “¿Dónde estabas el día en que mataron a John Fitzgerald Kennedy?” siempre ha funcionado –especialmente si uno es o era Made in…
Viaje alrededor de una herencia
Fabrizio Mejía Madrid ha escogido ponerse bajo la advocación de Woody Allen, no sólo como el inventor de fantasías desquiciadas y cómicas, sino como el cronista de lo que siente y piensa una…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES