Se ve, se siente: Confucio estuvo presente

Una mañana con el líder de la CNTE, Rubén Núñez Ginés
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No hagas a otros lo que no quieres para ti.

-Confucio, Analectas 

 

Según el reportero Benito Jiménez, del diario Reforma (“¿Qué dijo Chong?”, 13 de septiembre), el compañero líder de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), profesor Rubén Núñez Ginés, salió “peinado y bañado” a las 8:30 de la mañana del céntrico Hotel Antillas, donde se hospeda cuando viene a tramitar asuntos en la capital.

Tenía asamblea con sus seguidores a las 9:00 y luego una cita con el secretario de gobernación Osorio Chong a las 11:00.

Al bajar de su habitación, el compañero líder anunció:

Vamos a poner en la mesa con Osorio Chong que nos dé una audiencia con el Presidente y que se deroguen los artículos 3 y 73 constitucionales.

A las 8:50, el compañero líder llegó a la asamblea de la CNTE. Cuando entró acompañado por otros compañeros líderes, escuchó a los compañeros de la Sección 9 (Distrito Federal) que le gritaban: “Vamos a radicalizar el movimiento. Ya dejémonos de marchas”.

Interrogado sobre la violencia del miércoles, el compañero líder explicó:

Exigimos una mesa con el secretario de Gobernación y nos pusieron con dos funcionarios de bajo nivel. Era una mesa indigna. Nos hicieron esperar. Eso molestó a los maestros.

A las 10:50, la asamblea votó a mano alzada en favor de “derogar la reforma educativa y hablar de frente con peña Nieto”.

Acto seguido, el compañero líder y sus compañeros compañeros líderes se apuraron para llegar a su junta con Osorio Chong.

Como ya eran las 10:55 el compañero líder pensó que ya no le daba tiempo irse marchando con sus compañeros hacia Bucareli, por lo que decidió trasladarse en su camioneta Ford Lobo F-150.

A las 11:10, al llegar a Paseo de la Reforma, lo detuvo un policía de tránsito. De acuerdo con el reportero, uno de los maestros que iban en la batea de la camioneta le dijo al compañero líder: “Dile que somos los de la marcha”.

Pero el policía dijo que no podían pasar y se paró ante la Ford Lobo F-150, “con las manos en la cintura”, impidiendo la circulación del mueble, y dijo: “Que no, no hay paso, hay marcha”.

Y en efecto, la zona estaba cerrada por una marcha del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que iba rumbo al senado para demandar que se reconozca constitucionalmente que la electricidad a precio justo es un derecho humano.

A las 11:15, el compañero líder observó que ya llevaba quince minutos de retraso.  

A las 11:16, el compañero líder Rubén Núñez se bajó de su camioneta Ford Lobo y empezó a caminar. Se había convertido en el ciudadano Rubén Núñez. Bienvenido, ciudadano.

Llegó a la secretaría de Gobernación a las 11:40.   

Estaba cerquita.

Qué suerte.