Anotaciones sobre la nota al pie

AÑADIR A FAVORITOS

Señor director:
En su sarcástico artículo “Citas abusivas”, Gabriel Zaid cita una obra de Anthony Grafton por su título en inglés, pero omite, no sé si deliberadamente, mencionar su traducción al castellano. La obra en cuestión se intitula Los orígenes trágicos de la erudición. Breve tratado de la nota a pie de página, y fue publicada por el Fondo de Cultura Económica de Argentina en 1998. En la página 13 su autor nos dice que

la nota al pie moderna es tan esencial para la vida histórica civilizada como el retrete; como éste, es un tema de mal gusto en la plática cortés y por lo general sólo llama la atención cuando se descompone. Como el retrete, la nota al pie permite a uno realizar actos desagradables en la intimidad; como sucede con aquél, el buen gusto exige que se la coloque en un lugar discreto; últimamente no se la incluye en el pie de página sino al final del libro. Es el lugar que merece recurso tan baladí: ojos que no ven, corazón que no siente.

Como vemos, el tono de Grafton es muy similar al de Zaid; sin embargo, al final del libro llega a conclusiones muy distintas. Para no desentonar, termino con una cita tomada de la página 132 que podría muy bien intitularse “Elogio de la cita”:

La nota al pie, culturalmente contingente además de falible en alto grado, ofrece la única garantía de que las afirmaciones del pasado derivan de fuentes identificables. Y es la única base para fiarnos de ellas. Sólo el uso de notas al pie y las técnicas de investigación asociadas con ellas nos permite resistir los esfuerzos de los gobiernos, tanto déspotas como democráticos, por ocultar los arreglos que hacen, las muertes que causan, las torturas que infligen ellos o sus aliados […] Sólo el uso de notas al pie permite que los textos de los historiadores no sean monólogos sino conversaciones en las que participan los estudiosos modernos, sus antecesores y los sujetos de sus estudios. ~

    ×  

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: