Qué bueno que por fin alguien sin miedo hable sobre la triste realidad de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, donde un grupo de hombres apoyados por un director mediocre, buscando intereses propios, mezclan la política con el arte. Lo peor de todo es que el mismo grupo se atreve a culpar a la secretaria de Cultura, Sra. Elena Cepeda, por todo, incluyendo el bajíssssimo (el más bajo en sus treinta años) nivel artístico de la orquesta. Probablemente ella es la primera funcionaria de la Secretaría de Cultura en los últimos años que decidió poner fin a la mediocridad, xenofobia y agresión dentro de la propia institución. También faltó mencionar que hace poco tiempo “perdimos” otro músico de gran talla –según yo y muchos–: la mejor violinista en México, Erika Dobosiewicz, que ganó el puesto de concertino en la Orquesta Sinfónica Nacional y dejó de formar parte de “la grilla”. Felicidades señor Sheridan. ~
Carta abierta al Sr. José Luis Rodríguez Zapatero
13 de Octubre de 2004 Estimado Sr. José Luis Rodríguez Zapatero Presidente del Gobierno…
Salvador Garmendia (1928-2000)
He puesto sobre la mesa los 25 libros suyos que tengo y repasando carátulas, dedicatorias y subrayados he visto emerger, como en sus relatos, la entrañable figura de mujick de…
Nuestra defensa de Venezuela
Año con año, Letras Libres documentó la destrucción de Venezuela a manos del chavismo, al tiempo que dio voz a quienes heroicamente luchaban contra un régimen corrupto y cruel. A pesar de que…
Dioses, fiestas, guerras y torrijas
No hay nada como una buena fiesta para fortalecer los lazos de una comunidad. Con la excepción, quizá, de una guerra.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES