En qué cabeza cabe: uno se dispone a montar una obra de teatro donde el personaje central es un pintor; no, no un pintor: Mark Rothko; uno se dispone, pues, a hablar de este monstruo del arte…
Sólo los amigos más allegados sabían del padecimiento terminal de Rodolfo Morales quien, con proverbial discreción o acaso porque en verdad desconocía su…