La Bella Bona Roba

AÑADIR A FAVORITOS

No sé quién pueda desear el esqueleto

De una pobre mona, que no es nada sino puro hueso.

Dadme una desnudez con las ropas puestas.

Una cuya piel blanca y satinada,

Se entalle sobre el ardiente terciopelo encarnado,

Que tenga un buen cuerpo (y carne adentro).

Así obtiene una buena cosecha el hombre,

Quien se amalgama como arco etéreo

Para curar sus costados y recobrar su costilla.

Dura suerte hasta para el cazador que adelgaza

Las gordas alegrías de su excrecencia, hasta que,

Después del manoseo, no palpa nada sino su bolsillo.

Por ello, Amor, te ruego, que cuando tomes tu arco,

Tus enconadas flechas hambrientas, y emprendas la cacería,

Ignora a la cierva enjuta y ponme una hembra buena.

 

 

I cannot tell who loves the skeleton

Of a poor marmoset, naught but bone, bone.

Give a nakedness with her clothes on.

 

Such whose white-satin upper coat of skin,

Cut upon velvet rich incarnadine,

Has yet a body (and a flesh) within.

 

Sure it is meant good husbandry in men,

Who so incorporate with aery lean,

To repair their sides, and get their rib again.

 

Hard hap unto that huntsman that decrees

Fat joys for all his sweat, whenas he sees,

After his ‘say, naught but his keeper’s fees.

 

Then Love, I beg, when next thou takest thy bow,

Thy angry shafts, and dost heart-chasing go,

Pass rascal deer, strike me the largest doe.  ~

(1649)

 

____________________________________

Este poema es presentado por George Steiner como ejemplo de dificultad de comprensión/traducción (On difficulty). “Dificultad modal” la llama porque “la ausencia de convocatoria y respuesta puede hallarse completamente fuera de las categorías de gusto y disgusto […] Lo que tenemos ante nosotros es una ardiente lírica galante transfigurada cuyo tema ostensible es la prescripción sexual: no desperdicies galanteo y patrimonio en una puta flaca; cógete una como las de Rubens […] ¿Es aceptable para nuestra sensibilidad la identificación imperturbable de la carne de la mujer con el cadáver de una presa? […] ¿Es un poema teológico? Uno no está seguro. Y si lo es ¿a qué distancia deberíamos leer un poema que mezcla el acto carnal y la transubstanciación?”

Richard Lovelace (1618-1657), poeta cavalier  por excelencia. Sus poemas mezclan erotismo, guerra y cacería. Partidario del rey durante la “Revolución Gloriosa”, preso una vez por orden del Parlamento y otra por el gobierno puritano, murió ignorado.

 Nota y versión de Ramón Cota Meza

    ×  

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: