No sabe cuándo le pedirán que se vaya
y piensa que el propietario
es un inquilino
de otro propietario
más alto,
al que también le pedirán
el departamento…
y en el delirio,
piensa,
igualando destinos,
que Dios también
es un inquilino
al que le solicitarán,
tarde o temprano,
que se vaya
y maúlla el gato
y lo deja entrar
como se deja entrar
a la belleza
en una habitación,
en la costumbre,
le abre apenas
y se desliza
por los pliegues,
inalcanzable para el alma,
delicioso
para el tacto y la vista:
de su corazón
responde la bruma,
de su columna vertebral
la electricidad del rayo
y la precisión del mediodía.
Ahora lo tiene
en su balcón:
un lujo
ante el vacío,
droga nocturna,
llave de lucidez
en el cerebro,
hamaca y taquicardia. –
Entrevista a James Oles. “Las zonas fronterizas son espacios de enorme creatividad”
A lo largo de este año se han montado en algunos de los principales museos de Estados Unidos exposiciones de arte mexicano: en Houston se expone Paint the Revolution: Modern Mexican art…
Ramón Xirau, primeros cien años
La fama de Xirau como ensayista y filósofo ha eclipsado el peso de su poesía, acaso el ámbito que mejor lo define. En el centenario de su nacimiento, este ensayo revela a un autor que pensó su…
Mural de Siqueiros en Argentina
Imagine que está usted adentro de una caja transparente –6.50 metros de largo, 5.50 de ancho, 3 metros de alto– en el fondo de un estanque. Mira hacia arriba. Una mujer…
Los ricos suelen ser gente extraña
Hay hombres que aman a las mujeres, otros el alcohol, la naturaleza o el deporte, otros a los niños o al trabajo, hay hombres que aman el dinero. Seguramente el hombre puede amar a…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES