Señor director:
Escribo desde Venezuela y cuando observo lo que Villoro es capaz de hacer con una fotografía [Letras Libres no. 83], cuando termino de leer su excelente novela El Testigo, me embarga una especie de vergüenza ajena por los “distinguidos” miembros del Premio Rómulo Gallegos a quienes Villoro sólo les sirvió para colocarlo en la lista de los oscuros finalistas mientras se premiaba a un escritor español muy menor pero que había hablado bien de la manoseada revolución chavista. En Venezuela hay una legión de lectores clandestinos que reconocen a Villoro como heredero de esa magnífica literatura que es la mexicana. –
Juárez, conductor de hombres*
I El 30 de mayo de 1863, apenas dos semanas después de que el ejército mexicano destacado en Puebla se rindiera ante los invasores franceses, Benito Juárez…
“Fidel, ¿por qué no desapareces?”
Conocí al intelectual, revolucionario, periodista, escritor y poeta cubano Carlos Franqui (1921-2010) en mayo de 2008, cuando fui a Puerto Rico para realizar varias entrevistas. Me dio tantos…
Futbolito en el Café San Bernardo
Por menos de cincuenta pesos la hora uno puede divertirse de lo lindo y de manera sana con uno de estos artefactos pleistocénicos que aún sobreviven al embate de los videojuegos.
Peón al paso
En no pocas ocasiones, los analistas del tema cubano e incluso los involucrados directamente en él se refieren al mismo comparándolo con un juego de ajedrez. De esta práctica han emanado…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES