En la letrilla “Las dos edades de un poema”, de Antonio Deltoro, deslizamos una equivocación. En la página 111 del número 60, de diciembre (1a columna, al final), se lee: “…’Tesoros’ es una corta enumeración hábilmente desordenada de nombres, del ‘laúd’ a la ‘pelota’, y de espacios en blanco que, reforzados únicamente por comas, el peón de los signos, resultan en una de las más notables demostraciones de la eficacia de la humanidad, de lo que se puede hacer con unas pocas palabras bien dispuestas…” En realidad, el autor escribió “la eficacia de la humildad”. Pedimos perdón al amigo Deltoro, y a los lectores. (Nuestro error de captura y lectura no deja de recordarnos que la humildad puede y suele volver eficaces a los humanos.) ~
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