La muerte siempre ha estado presente en la cultura mexicana. Su representación más conocida es la Catrina, personaje popular en el Día de Muertos, y estupenda opción para una fiesta de disfraces.
La historia de la reescritura de las versiones oficiales en torno al cosmonauta Istochnikov muestra lo indefensos que podemos estar ante la desinformación.
Según el psicólogo y escritor, que acaba de publicar El romántico incurable (Ático de los libros), "el cerebro enamorado se comporta de forma muy similar al de un enfermo mental"