En su célebre nota de 1933 sobre “El arte de injuriar”, que tantas veces hemos leído, Borges cita como último ejemplo la injuria más espléndida que conozco: injuria tanto más singular si…
La experiencia de caer se vive desde la infancia y se observa en los demás. Hasta pueden dar risa. Pero son también epidemias auspiciadas por el entorno: un problema de salud pública.