Hay alguien más. Sonríe. Hay otros tú sin ti. Uno que se escondió en las comisuras. Otro que está llorando tinta adentro. Uno más que te observa en microscopio. Pueden ser varios meses. Te busca en puerta ajena y sin modales. Disecciona retratos en la alfombra. Te escucha respirar. Ojo que te recorre. Corroído. Saliva de otra sed. Hace de cada esquina un andén doloroso. Ahora el pulgar derecho. Uno dos tres por mí. Nosotros te llamamos. Aparece en las costras de la pronunciación. Hay uno que deshebra. Mejora tus versiones. Lame tus garabatos por corregirte el pulso. Documentos. Compagina los rasgos en tus fotos. Las fechas en tus labios. Desentierra lunares que olvidaste. Parecidos. Tu nombre en rojo oscuro. Convierte los secretos en ascuas de papel. Sonríe. Tus llagas no concuerdan. Espera a que aclaremos esa mancha en tu voz. Dos palabras. Guijarros. Pueden ser varios meses. Pasa a la fila cero. Sé la mano que imita y no repite. Ahora el pulgar izquierdo. Descubre sin mentir las siete diferencias. Pueden ser varios meses. Uno dos tres por mí y por todos mis abrojos. Hay uno que celebra tus deslices. Escancia tu basura. Otro que te respira bajo el agua del sueño. Pasa sobre estas líneas con devoción de oráculo. Sonríe. La firma en rojo oscuro. Dos palabras que riman. Se agusanan. Detrás de la caricia por favor. Una aureola de larvas sobre una fecha antigua. Capaz de duplicarte. De esperar a que llegues. No habrá paso que des sin encontrarlo. Nosotros te llamamos. No sabrás si eres tú. ~
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