Mi casa me es tan imprescindible como un árbol,
Ni humilde ni lujosa, un laberinto en el espacio
En que las cosas hablan de un sentido
Y revelan su quemante sueño de mundo,
Y abro las puertas mudo al visitante
Todos los días con la paz y el viento…
Cierro los ojos y escucho las murmuraciones
Incitantes de estas cosas inertes pero con vida,
Y una pálida luz violeta o azul expande
Mi certeza de que todo el Universo aquí despliega
Sus orillas, y en su compás mi centro.
Entonces la casa gira diminuta, y yo en ella
Con mi mente acomodo las cosas
Hablándoles de un ritmo, una función y un esplendor. ~
A diez años del Instituto de los Mexicanos en el Exterior
A casi diez años de su creación en abril de 2003, el Instituto de los Mexicanos en el Exterior está ante a un momento de replanteamiento de estrategias y estructura.
Perdularios anónimos
Si existen sociedades de ayuda mutua que brindan auxilio a los alcohólicos, a los neuróticos, a los drogadictos y a los tragones compulsivos, ¿por qué no habrá una hermandad encargada de…
Velar develando
¿Qué hay en la poesía de María Baranda que nos hechiza aunque nunca acabemos de entender la naturaleza del hechizo? Hay una verdad que es una experiencia y que el…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES