La lámpara de queroseno. El sol mandelstamiano.
Las lámparas de queroseno no alumbran hace tiempo.
Hay poco pan y agua, poco juego y sal.
Todo es muy aburrido, solitario, opaco y oscuro.
El sol mandelstamiano inspiró y recompensó
con su luz brillante señalando el camino hacia el cielo.
En la miseria acrecienta la fortaleza y el fuego.
A su lado no temo al hambre, al frío, al bochorno ni al tifo.
Las lámparas de queroseno comenzaron a crujir bajo las piernas.
Nuestro tiempo pasó, destelló, se marchitó.
El viejo pianista se entristece por las canciones idas.
Todo fue alegre y deslumbrante, ruidoso y calido… –
Arseni Zamostiánov (1977): Publica desde los trece años en revistas y periódicos. Con la cabeza en la arena es su primer libro.
— Traducción y notas de Jorge Bustamante García
Vigencia de Victor Klemperer
Pionero en el estudio de los medios de comunicación, Victor Klemperer emprendió la riesgosa tarea de analizar cuidadosamente la propaganda nazi para comprender su persuasión a través del…
Utopías europeas desde abajo
La teoría de que las revoluciones de 1989 no tenían ideas propias olvida el diálogo entre los movimientos pacifistas en Occidente y los grupos a favor de los derechos humanos en Europa del Este.
Confusión de ciudades: México en Madrid
Un médico le sugirió a mi bisabuela Laura Torres que se mudase de Guanajuato a la vecina villa de León por razones de salud. Con resignación y no sin quejarse, mi bisabuela dejó una carta…
Piedras fantasmas
Trepando el tejado el valle oscuro el verde desaparece antidepresivos de sueños mirando edificio abajo el chapuzón salpica jugo de tomate y hedor de dalias cielo desconcertado…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES