México: axioma arbitrario (es oficial)

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Me referí el otro día a la página web de la cámara de diputados en que se ventilan las inquisitorias que, aprovechando la Ley de Transparencia, los ciudadanos se dirigen a los prohombres y promujeres diputados.

Bueno, en el pasado día 21 de noviembre hubo una persona que envió en el lapso de quince minutos 58 inquisitorias seguidas. Es mi héroe. Anoto algunas (pero pueden –y deben- leerse en su totalidad aquí)

¿Cuál es la definición algorítmica, exhaustiva, categoremática o aristotélica de democracia a que se refiere la Constitución?

Aceptar o refutar que la realidad fenomenológica está sujeta a la lógica, a la matemática, a la física, a la química y a la biología y que es absolutamente inmune a cualquier legislación.

Aceptar o negar, aceptar o refutar, admitir u objetar y adicional, pero no sustitutivamente, explicar si en cuanto al segundo artículo constitucional, el establecer que la nación mexicana es única e indivisible constituye un axioma arbitrario del legislador y no una demostración apodíctica o científica.

Admitir o refutar que en cuanto al artículo tercero constitucional que establece que toda la educación que el Estado imparta será gratuita, es contrario a lo que probablemente sea la ley más sólidamente confirmada en la física, que es la segunda ley de la termodinámica de Clausius: no existe nada en el universo que sea gratuito.

Afirmar o negar, aceptar o refutar, admitir u objetar y, adicional, pero no sustitutivamente, explicar si, en cuanto al Tercer artículo constitucional el establecer que todo individuo tiene derecho a recibir educación; es decir, no revela que los costos de la educación se obtendrán obligatoriamente de otros ciudadanos.

Admitir o refutar que en congruencia con el primer artículo constitucional un menor de edad puede tener título de ingeniero y cédula profesional.

Admitir o refutar que se puede reducir a siete años toda la educación primaria, secundaria y preparatoria y obtener mejores resultados, como los que yo he obtenido con mis hijos, que los que el Estado y las Escuelas privadas obtienen, no sólo en México, sino en cualquier parte del mundo.

Admitir o refutar que en cuanto a la educación el modelo a imitar no es el de otros países sino el que yo he demostrado reiterada y públicamente con la educación de mis hijos.

Admitir o refutar que ya que el artículo 40 constitucional reconoce y establece que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, federal, compuesta de estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental constituye simultáneamente la falacia aristotélica de petitio principii pues el sufragio no es pertinente en la búsqueda del beneficio del pueblo, la falacia ipse dixit pues no prueba lo dicho y la falacia ad lazarum al suponer que la víctima tiene que ser sabia.

Aceptar o refutar que es imposible violar las leyes de la matemática.

Aceptar o refutar que no puede legislarse en contra de las leyes de la química.

Aceptar o refutar que no pueden violarse las leyes de la biología por medio de la legislación.

Huelga decir que, en todos los casos, los diputados, obviamente ineptos, y presumo que francamente aterrorizados, optaron por “no pronunciarse en ningún sentido” y le contestaron con el mismo párrafo bobo:

Con fundamento en el artículos 6° y 8° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 11, numeral 1, del Reglamento para la Transparencia y el Acceso a la Información Pública y en relación a su escrito presentado en la Presidencia de la Mesa Directiva y turnado por la misma a esta Unidad de Enlace de Acceso a la Información Pública el pasado 21 de noviembre, hacemos de su conocimiento que esta autoridad no puede pronunciarse en ningún sentido ya que no existe ninguna ley que le atribuya facultades para ello.

Por lo que a mí concierne, acepto y no refuto que se impone nombrar a esta persona, de manera ipsofacta, jefe total de… de… cualquier cosa.