Puedes imaginarte ser otro o nadieEn los ojos de tus padres de tus seres queridos o tus propios ojosPuedes imaginarte no recordar tu casa o la guerra de ustedesPuedes imaginarte que nadie…
Se presentó descaradamente, y me puso nervioso. Estaba solo. Nadie podía darse cuenta. Pero no quise verla, como si fuese la intrusión de un comercial procaz. Tal vez…
Si los funcionarios que están obligados a velar por los mandatos de nuestra “carta magna” ni la conocen ni la guardan, ¿qué motivación o responsabilidad tiene el ciudadano común para conocerla…