No medir,
contar el tiempo.
¿Cómo contar tu tiempo?
Por lo que acontece
distintamente
por eras personales
según vivas
dicha o dolor
—lo que en ti se destaque
agudamente
o se confunda en el corrimiento—
lo que te corroe
lo que te corrobora.
Contar por sobresaltos
o por sucesión
por prelaturas de celebrantes
de las sacerdotisas
en el santuario de Hera
cerca de Argos
o por genealogías
más y más vagas
a medida que remontan
en edad
o por hazañas de los héroes epónimos
por exterminación de las razas de hierro
por nacimientos señeros
o por las violaciones
que los dioses consuman con mortales
para generar distinta descendencia
tribus nacidas de mezcla.
Contar por capas de leño
o por las alternativas de tu carne
sus flaquezas
por las pérdidas que marcan tus días
por rememoraciones
por ese mismo sueño
que a través de variantes
en tu muñón perdura. –
El eterno galope hacia Ispahan
Fabricado como instrumento de trabajo para las lecciones de anatomía, el Cavalier de Fragonard se convirtió en una imagen más sobrecogedora que ningún cuadro o grabado alegóricos.
“El periodismo cultural ha renunciado a la crítica severa”
La creación cultural es el lenguaje de la imaginación y el sustento de nuestra conciencia (la ignorancia consiste en desconocer cómo pensamos), en suma: la columna vertebral de la sociedad.…
Juárez: un legado en disputa
La Revolución Mexicana se hizo en nombre de Juárez. Antes de lanzar su campaña antirreeleccionista, Francisco I. Madero sostuvo pláticas mediúmnicas con el…
La necesidad de un debate serio
Las de 2018 deben ser las elecciones en las que los candidatos presidenciales se comprometan a debatir de verdad.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES