Sin título

AÑADIR A FAVORITOS

Sacudí la ceniza de mis párpados.

 

Busqué la luz en el interior de la noche y, sí, se abrió en

mí una esfera de luz. Era como ser y no ser.

 

Descansé de mí mismo

 

hasta sentir que mis venas se vaciaban en la luz

 

y que las sombras giraban hasta crear el día.

 

Me acerqué a las materias visitadas por cuchillos, a las

que gritan hasta despertar el corazón

 

y aún sentí la pulsación del hierro y la pasión de las

máquinas enloquecidas en la inmovilidad.

 

En la pausa mortal, una vez más,

pasaron suavemente sobre mí tus manos. ~

    ×  

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: