Un amanecer distinto para Venezuela

Tenía una concepción binaria del mundo. Veía el mundo dividido entre amigos y enemigos, entre chavistas y “pitiyanquis”, entre patriotas y traidores. En libros y ensayos reconocí su vocación social. Creo que la democracia latinoamericana no podrá consolidarse sin Gobiernos que, junto al ejercicio de las libertades y el avance de la legalidad, busquen formas efectivas y pertinentes de apoyar a los pobres y marginados, a los que no han tenido voz y apenas voto. Pero una cosa es la vocación social y otra es la forma en que se practica esa vocación. Obsedido por una anacrónica admiración del modelo cubano (y por la ciega veneración de su caudillo eterno, a quien muchas veces llamó “padre”), Hugo Chávez desquició las instituciones públicas venezolanas, desvirtuó y corrompió a la compañía estatal PDVSA y protagonizó lo que quizá sea el mayor despilfarro de riqueza pública en toda la historia latinoamericana. Pero siendo tan graves sus errores económicos, palidecen frente a las llagas políticas y morales que infligió a su país.

Chávez no solo concentró el poder: Chávez confundió —o, mejor dicho, fundió— su biografía personal con la historia venezolana. Ninguna democracia prospera ahí donde un hombre supuestamente “necesario”, imprescindible, único y providencial, reclama para sí la propiedad privada de los recursos públicos, de las instituciones públicas, del discurso público, de la verdad pública. El pueblo que tolera o aplaude esa delegación absoluta de poder en una persona, abdica de su libertad y se condena a sí mismo a la adolescencia cívica, porque esa delegación supone la renuncia a la responsabilidad sobre el destino propio.

El daño mayor es la discordia dentro de la familia venezolana. Nada me entristeció más en mis visitas a Caracas (nada, ni siquiera la escalada del crimen o el visible deterioro de la ciudad) que el odio inducido desde el micrófono del poder contra el amplio sector de la población que disentía de ese poder. El odio de los discursos, de las pancartas, de los puños cerrados; el odio de los arrogantes voceros del régimen en programas de radio y televisión. El odio de las redes sociales plagadas de insultos, calumnias, mentiras, teorías conspiratorias, descalificaciones, prejuicios. El odio del fanatismo ideológico y del rencor social. El odio cerrado a la razón e impermeable a la tolerancia. Esa es la llaga histórica que deja el chavismo. ¿Cuánto tardará en sanar? ¿Sanará alguna vez? Es un verdadero milagro que Venezuela no haya desembocado en la violencia partidista y política.

Desde hace unas semanas, al agudizarse la enfermedad de Chávez, anticipé su inmediata y tumultuosa santificación. Así ocurrió con Evita Perón en Argentina, pero dada la tradición caudillista de Venezuela, la sacralización de su figura será más honda y permanente. Hugo Chávez ha logrado la inmortalidad que soñó siempre. En el alma de muchos de sus compatriotas (y de no pocos simpatizantes en América Latina) compartirá las glorias del Libertador. Hasta el comandante Fidel Castro podría sentirse desplazado, víctima de un suave pero implacable parricidio.

¿Qué ocurrirá ahora, tras su muerte? Toda conjetura es riesgosa y todo puede pasar, hasta la división interna entre el ala ideológica y militar del chavismo o el triunfo de la oposición. Con todo, es probable que el sentimiento de pesar, aunado a la gratitud que un amplio sector de la población siente por Chávez, faciliten el triunfo de un candidato oficial en unas eventuales elecciones. A ello contribuirán también los órganos electorales, fiscales, judiciales y —en parte— los legislativos, que seguirán en manos del chavismo. Su retrato, su silla vacía, su imagen retransmitida interminablemente, acompañarán por un tiempo al nuevo presidente. Pero todos los duelos tienen un fin. Y en ese momento todos los venezolanos, chavistas y no chavistas, deberán enfrentar la gravísima realidad económica.

Los indicadores de alarma son del dominio público. El déficit fiscal es del 20% del PIB, unos 70.000 millones de dólares. El tipo de cambio oficial de poco más de 6 bolívares por dólar, se triplica en el mercado negro. La inflación, por varios años, ha sido la más alta de la región. El desabasto (originado por el desmantelamiento de la planta productiva, el éxodo de la clase media profesional y la crónica falta de inversión) se ha convertido casi en una tradición venezolana. Hay una aguda carestía de divisas. ¿Cómo explicar que un país que en la era de Chávez ha percibido más de 800.000 millones de dólares por ingresos petroleros presente cuentas tan alarmantes?

Buena parte de la explicación está en el petróleo. En 1998 Venezuela producía 3,3 millones de barriles diarios y exportaba (y cobraba) 2,7 millones de barriles diarios. Ahora la producción se ha desplomado a 2,4 millones de barriles diarios, de los que solo cobra 900.000 (los que vende a Estados Unidos, el odiado imperio). El resto que no se cobra se divide así: 800.000 van al consumo interno, prácticamente gratuito (y que provoca un jugoso negocio de exportación ilegal); 300.000 se destinan a pagar créditos y productos adquiridos en China; 100.000 se restan por importación de gasolina; y 300.000 van a países del Caribe que pagan (si es que pagan) con descuentos y plazos amplísimos; o simbólicamente, como Cuba, que paga sus 100.000 barriles con el envío de personal médico, educativo, y policial (y se beneficia del petróleo venezolano al extremo de reexportarlo).

Un presidente chavista deberá enfrentar esta realidad y encarar al público. Pero ese mandatario ya no será Chávez, el hipnótico Chávez, Chávez el taumaturgo, el líder que lo explicaba todo, lo justificaba todo, lo amortiguaba todo. La gente reaccionará a esas situaciones con indignación: culpará a los chavistas de no estar a la altura de su legado, dirá “Chávez no lo habría permitido”, “Chávez lo habría resuelto”. Llegado ese punto, el propio régimen chavista podría persuadirse de la necesidad de un diálogo conciliatorio que ahora parece utópico. Y ahí podría abrirse una oportunidad tangible para la oposición.

Después de largos años de inconsistencias, omisiones y errores, la oposición venezolana ha estado unida, eligió a un líder inteligente y valeroso (Henrique Capriles) y tuvo un buen desempeño en las elecciones: recabó casi siete millones de votos. Durante la agonía de Chávez, sin dejar de alzar la voz de protesta, la oposición mostró una notable prudencia que debe refrendar en estos días de duelo y crispación. Si la oposición —que ha esperado tanto— conserva la cohesión y la presencia de ánimo, podría avanzar en las siguientes elecciones (legislativas, regionales, presidenciales) y recuperar las posiciones que ha perdido. En ese despertar, una fuerza latente deberá despertar también: los estudiantes. Tuvieron un papel clave en el referéndum de 2007 (que impidió la conversión abierta de Venezuela al modelo cubano) y quizá lo tengan una vez más ahora.

Si bien nadie puede descartar los escenarios de violencia, no los preveo. Por el contrario: creo que con el fallecimiento del gran caudillo mesiánico (“redentor”, lo llamó abiertamente el propio Maduro) Venezuela deberá encontrar, tarde o temprano, cauces de concordia: si en los tres lustros de Chávez la violencia verbal no se desbordó en violencia física, es razonable esperar que no estalle ahora. Y el cambio podría ser contagioso: Cuba, la Meca del redentorismo histórico, el único estado totalitario de América, podría reformarse también como Rusia y China lo hicieron en su momento. Toda la región podrá oscilar entonces entre extremos políticos no radicales: regímenes de izquierda socialdemócrata, y Gobiernos de economía más abierta y liberal. Y para que el tránsito sea menos accidentado, Estados Unidos haría bien en dar señales inéditas de sensatez, levantando por fin el embargo a Cuba y cerrando definitivamente las cárceles de Guantánamo.

El siglo XIX latinoamericano fue el del caudillismo militarista. El siglo XX sufrió el redentorismo iluminado. Ambos siglos padecieron a los hombres “necesarios”. Tal vez en el siglo XXI despunte un amanecer distinto, un amanecer plenamente democrático.

(Previamente publicado en el periódico El País)

(Imagen)

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"Chávez no solo concentró el poder: Chávez confundió —o, mejor dicho, fundió— su biografía personal con la historia venezolana."

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Comentarios (28)

Mostrando 28 comentarios.

Es reprobable el programa populista del chavismo, sin duda. Pero no se puede dejar de ver reflejada en ello no sólo a Venezuela, sino a América Latina toda: esa pobreza OLVIDADA...
¿Será incomprensible el dolor de esa gente? Si se reconoce la pobreza enquistada de América Latina y se evalúan los resultados de sus "diferentes" políticas, sus instituciones, sus sistemas educativos, se puede hablar de un fracaso, un mal endémico, con independencia de todo fenómeno "mesiánico" o de su grado de madurez democrática.

Interesante nota. Chávez es una figura política de transición, que marca un antes y un después en la historia de Venezuela. Le dio voz e "identidad" a grandes sectores marginados de la población venezolana. Lo lamentable es que emprendió tal empresa mediante la exclusión de las clases medias y los empresarios, con una política económica llena de caprichos inexplicables, con asesores mediocres y, además, con la conocida veta autoritaria, lo cual ha redundado en un país que está social y políticamente polarizado, que tiene una economía en ruinas. La nación de Bolívar pende de un hilo. 

 

P.S. Una pequeña aclaración para los correctores de estilo de LL: "eventual" significa contingente, accidental, ocasional. En la nota se utiliza la frase "eventuales elecciones" para referirse a un futuro cercano, lo cual es un calco semántico de la palabra inglesa. Saludos.

Viva el comandante Chávez
Viva Nicolas Maduro

después que autores de la calidad de un MARIO VARGAS LLOSA y un ENRIQUE KRAUZE escriben sobre un tema político latinoamericano, se me hace cuesta arriba añadir cualquier cualquier otro comentario sobre el mismo. Por lo que me limito a enviar mis felicitaciones al señor KRAUZE por tres de sus libros, que me han ayudado a enriquecer mis ideas: "Travesía liberal", "El poder y el delirio" y "Redentores". Éste último contiene el que, para mí, ha sido el mejor ensayo biográfico sobre el gran poeta y ensayista mexicano OCTAVIO PAZ, un autor que llevo en el corazón. A mi juicio, el mejor ensayo teórico-político sobre Paz es "Del arte a la política" de Yvon Grenier, que tiene el valor agregado de analizar el simil entre el pensamiento político de Paz y el ideario del más grande filósofo político liberal del siglo XX, el británico de ascendencia hebrea ISAIAH BERLIN. Sería interesante que algún día se publicara un análisis en el que se compare el ideario político Paz con el pensamiento de NORBERTO BOBBIO, el más grande filósofo del socialismo liberal. Un saludo desde Chile.

Escribe hoy Vargas Llosa en el país:

"No hay que dejarse impresionar demasiado por las muchedumbres llorosas que velan los restos de Hugo Chávez; son las mismas que se estremecían de dolor y desamparo por la muerte de Perón, de Franco, de Stalin, de Trujillo, y las que mañana acompañarán al sepulcro a Fidel Castro"

Estoy de acuerdo.El temor a ser libres los hace adorar a semi dioses evocando el pasado autoritario.

¿Y qé ay de malo en qe se santifiqe a un expresidente?, ¿qién se a muerto por venerar a Lázaro Cárdenas? "¡¡Chávez Polarizó a su país y al mundo!!", grita el demócrata Carlos (Titino) Vedet de Moda, como si Venezuela y el mundo no estuvieran divididos en clases sociales: exclusivos suburbios y arrabales; prestigiosas universidades y Conaleps; check ups y shopping en Houston y consultas de veinte pesos con el doctor (pronúnciese con el acento en la penúltima sílaba) Simi y chicharrón de tianguis. Los demócratas de siempre con sus choros cotidianos...

Buen artículo, claro y veraz, pero cargado de escepticismo. Es cierto que plantea una realidad económica que pondrá a mi país en una situación cada vez peor, pero olvida que las catástrofes (políticas, sociales o económicas) han sido presencia invariable en países como muchos de nuestra América, y han sido superadas en gran parte. Sin hablar de Europa en el siglo pasado.

¿Es posible superar en el pueblo el sentido mítico - religioso? 

No hablo de las religiones sino de algo que se parece a un embrujo producto de la ignorancia y de la pobreza.

Gracias.

Alejo Urdaneta

Caracas, venezuela

Buen texto maestro, critico, emotivo y equilibrado. Lo que observamos hoy en Venezuela da esperanzas para la madurez política de América Latina. Un puedo no puede dejar su destino a la voluntad de un hombre, menos a sus sueños o delirios. Esperemos que el pueblo Venezolano no entregue su porvenir a una silla vacia.

En Corea del Norte, a resultas de la muerte de Kim Jong-il, también hubo enormes manifestaciones de duelo, con abundante llanto y muestras de pesar. Pero, tratándose de un país con un gobierno totalitario, en el que podría considerarse el país más cerrado del planeta, con una economía centralizada, en el que nada se mueve sin la autorización del caudillo y su partido y en el que no han conocido más gobernantes que el actual y antes que él su abuelo y su padre, en el que el culto a la personalidad es polítca de gobierno, difícilmente podrías esperar otra cosa. Por el contrario, tal vez era de esperarse que, además de los que genuinamente lloraron de pesar por la muerte del líder (como hubo muchos que lloraron por la muerte de Stalin), otros hayan considerado que era conveniente participar de manera visible en el duelo.

En Venezuela, donde muchos se han beneficiado por las políticas económicas y sociales del régimen, era previsible una demostración espontánea y multitudinaria de pesar. Y otras habrá que no sean tan espontáneas, aunque sí muy visibles.

Pero para enfriar la cabeza un poco y darle a estas manifestaciones su verdadero valor, tal vez sea prudente esperar un poco. Basta recordar que en la República Dominicana, a la muerte de un feroz y sanguinario dictador como Trujillo, que había gobernado el país por 30 años, la gente salió a las calles a demostrar su pesar y las exequias fueron enormemente concurridas. Y en un par der años, a la caída de los herederos de Trujillo, la población, la misma que lo había llorado, salió a las calles a celebrar y aprovechó para tirar todas las estatuas del tirano.

Sin Chávez, sin el Aló Presidente y sin el control unipersonal de las instituciones, igual el ejécito que el legislativo o el judicial, muchas cosas habrán de cambiar en Venezuela. Más tarde o más temprano.

Después del duelo, un rudo amanecer les espera a los venezolanos: enfrentar el alto costo socioeconómico y político de la gloria en vida, e inmortalización póstuma de Chávez.

Con la muerte del mandatario venezolano, el país se encuentra con una oportunidad, adelantada, para revindicar su camino hacia un gobierno sobrio y legítimamente democrático. De seguir con el sistema político del general, el futuro de Venezuela es el presente de Cuba, donde los ciudadanos terminaron pobres, con un país en ruinas y con libertades civiles limitadas.

Esperemos que los venezolanos estén dispuestos a optar alejarse de los gobernantes que sigan las ideologías socialistas de su predecesor, ese es el reto más difícil, ya que, una gran parte de la población ha sido intelectualmente predispuesta a elegir otro Leviatán. Aunque, tal vez, no sea tan malo que surgiera otra figura política carismática como Chávez (al menos en el proceso de transición), siempre y cuando, ideológicamente, este, sea la antítesis del fallecido general. 

Después de tantos años de una acerba polarización sociopolítica es imprescindible que el país pase por un periodo de apaciguamiento.

El legado de Chávez no es exclusivamente en Venezuela. Uno de los triunfos de Chaves fue resembrar la agresiva semilla del populismo en el fértil territorio Latinoamericano. Los frutos son evidentes.

 

Saludos,

Carlos Gamboa

 

Si el Chavismo se divide es posible que la oposición logre llegar al poder lo que puede darle una luz de esperanza a Venezuela, el problema es que muchos venezolanos de extracto bajo estan enceguecidos con los beneficios que este mandatario ofreció a las clases menos favorecidas, que por mucho tiempo estuvieron sin trabajar y fueron mantenidos por el gobierno. Como Colombiana tengo que decir que la muerte de Chavez nos hace tener esperanzas en la paz, ya que LAS FARC va perdiendo aliados economicos.

Más bien, lo que causa escozor a muchas gentes es la presencia de los sectores menos favorecidos en el multitudinario apoyo que tenía Chávez; en otras palabras, los pobres no saben de democracia, son ignorantes y divinizan a los líderes que los tratan con respeto y dignidad. No soy chavista, y hay aspectos del populismo que me inspiran desconfianza (sobre todo por razones de sustentabilidad de las políticas sociales), lo cual me diferencia de quienes abominan de todo gobierno inclinado a los pobres y, peor que todo, que su cabeza sea un hombre salido de unas clases sociales a las que desprecian. Para ellos, que repatrien a Jaime Lusinchi o resuciten a Carlos Andrés Pérez: ellos sí eran decentes y demócratas.

Con este comentario habéis descompuesto toda nuestra investigación, joder.

Marx escribió pensamientos trascendentales, una crítica al capitalismo válida y muy actual dado los excesos en los que ha caído el sistema en los últimos años, desde Nueva York a Beiging.  Pero entre otras cosas escribió:” La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo.

Se necesita la abolición de la religión entendida como felicidad ilusoria del pueblo para que pueda darse su felicidad real. La exigencia de renunciar a las ilusiones sobre su condición es la exigencia de renunciar a una condición que necesita de ilusiones. La crítica a la religión es, por tanto, en germen, la crítica del valle de lágrimas, cuyo halo lo constituye la religión”. Yo sólo agregaría a la religión de estado, esa que endiosa a libertadores, redentores, mesías sociales quienes se convierten en opio para el pueblo. Vaya contradicción en la que ha caído la pseudoizquierda latinoamericana. 

Es el problema. Los marxistas suelen no entender a Marx.

tienes razon camarada la señora imterpreto mal a carl mark

Es lo mismo que iba a escribir. Por algo Marx aclaró no ser "marxista".

La verdad no se de datos , ni nunca segui la carrera de Hugo Chavez, y de los medios en México, confio muy poco o casi nada. Pero es impresionante el número de personas que salieron a la calle, sera tal la desesperanza y lña manipulación o es que será una gran esperanza de un pueblo como el venezolano.

 

La verdad, tampoco creo que estemos tan bien con más de 50 millones de pobres y buscando aumentar el IVA en alimentos, y con toda la impunidad, corrupción y desfachatez de los políticos.

 

Cómo decía demolerodamente Savater "hay idiotas que gobiernan porque hay otros idiotas que lo permiten".

Saludos a los venezolanos y respeto su manifestación de esperanza.

 

 

 

Quienes salieron a las calles fueron los seguidores de Chavez, que son muchos. La pobreza en Vzla. es enorme tomese en cuenta. Quienes nos oponemos al Chavismo, estamos ya muchos en el exterior, asi que no nos vieron en las calles venezolanas y quienes estan alla se quedaron en sus casas viendo el espectaculo por TV. Salir para qué? para ver a un pueblo hipnotizado sufriendo horrores por la falta de su verdugo solapado? salir a buscar que los chavistas se le vengan a uno encima como sucedio contra la periodista colombiana de la RCN frente al hospital militar ?. En las pasadas elecciones la oposicion a Chavez sumamos casi 7.000.000 millones de votos. Somos también unos cuantos. Gracias por interesarse, desde Mexico de los problemas de Venezuela y cuidense ustedes de ser contagiados de este virus del autoritarismo. Los politicos Mexicanos pongan sus barbas en remojo.

saludos desde puebla, señor lo admiro le tengo una observacion o consulta:

yo viajé a Cuba hace un par de años y en un hotel de la habana un hotel tres estrelas (que deben contarse por una) encendí el televisor y pasaban una reunion de chavez, donde habló sobre todo de beisbol, después en ese mismo canal y sin cortes comerciales estaba la oposicion al regimen de chavez hablando por mas de media hora contra su política de una manera que tambien yo calificaria de "odio" en verdad ni siquiera este ultimo triunfo de chavez (no me refiero a su caconización sino a su triunfo electoral)  merece un poco de consideración ? 

saludos cordiales 

NLa verdad es que no se puede decir de un triunfo electoral limpio. El Consejo Nacional Electoral esta al servicio del regimen y no del pais, permitio todos los  abusos de los militares quienes obligaron a mantener abiertos los centros de votación hasta despuea de la hora, aun vuando no habia electores en las filas, solo para ellos tener tiempo de movilizar personas del gobierno que no querian votar y los llevaban obligados so pena de perder los beneficios clientelares qye tenian. De manera que ese "triunfo" fraudulento y marcado por el ventajismo no merece esa consideración a que se refiere. 

Bueno véalo en positivo: al menos no había comerciales.

Valoro sus palabras, escribo desde adentro, sufriendo tanta manipulación y sobre todo irrespeto tanto al humilde que resulta engañado como a la clase media que resulta despreciada, y a tantos otros sectores.. El porvenir inmediato no se avizora halagador, el discurso de odio y separación sigue encendido.. El desafío, abrirnos al liderazgo social, a la co-construcción de liderazgos en todos los rincones del país, a parir liderazgos, en distintos órdenes de la sociedad, partiendo del real vínculo con el otro, vínculo basado en dignidad y co-responsabilidad.

Ojala pueda volver a visitar el país, requerimos dialogar, nutrirnos entre nosotros, enriquecernos de aires de afuera. Requerimos rescatar la dignidad, el bien común y la solidaridad.

Agradecido.

Podríamos asegurar que ante tal locura donde exaltan lo mítico-religioso de un pueblo sin cultura, lo mas probable es que ganen de nuevo sus seguidores, sin embargo, Dada la ruina en la que queda el pais, lo que viene es hambreeeeeee y de eso si entiende el pueblo. Veremos que pasa pero con gran seguridad, cuando empiecen a padecer las consecuencias de lo que hizo su lider, culparan a Dios de lo sucedido, pero no creo que vuelvan a votar por el mismo sistema, que empobrecio a un pais rico y próspero como Venezuela

Antes que nada, respete, respete a los muertos...Después, hay que acotar que, lo que en verdad quieres dar a conocer, mister Krauze, es lo siguiente: es un pecado que alguien tenga una "concepción binaria" de la historia, y que lo mejor sería que todos tengan una concepción unitaria de la historia. Chávez, para su biógrafo derechista, pecó de eso, de ver al perro mundo como una lucha entre dos bandos, entre dos fuerzas distintas...Y le pregunto, mister Krauze, además del bien y el mal, ¿qué otra cosa hay? Yo estoy, en algunas circunstancias, convencido de que la concepción binaria de la historia, es más enriquecedora que la concepción unitaria que pregonan los portavoces de lo políticamente correcto (libre mercado, liberalismo y otras patrañas indecentes). El fin de la historia, para Krauze, empieza con su "liberalismo" elegante...

 

La historia del mundo, mister Krauze, se resume en lo siguiente: jodidos y no jodidos, explotadores y explotados, parias y gusanos chupadores, plebeyos y patricios, pueblo y elites, trabajadores y burgueses...Quien diga que el marxismo es una cosa antigua que se enseñó, a lo sumo, hasta los ochenta del siglo pasado, es, por partida doble, un campeón o heroína sobrado de sí mismo..

Eso de respete a los muertos me suena a lloriqueo,Sr. Avilez.Y déje de decir tonterías respecto al bien y al mal, a no ser que ud sea el que ve así al mundo: en blanco y negro.En cuanto a la referencia al "liberalismo" le recomiendo que se informe, estudie y  reflexione sobre el concepto y los diferentes tipos que existen en la historia, lea a los clásicos y  entonces opine objetivamente sobre el asunto.Su comentario sobre los jodidos y explotados resulta chocante y anacrónico, no será que ud. vive encerrado en una burbuja llamada ideología?

o peor, es ud un resentido social?

aguas!

Lo binario significa 0 o 1, son extremos. Los extremos jamás serán buenos, la razón precisamente es la que da el matíz para colocarnos en medio de esa dualidad y es la que verdaderamente puede enriquecer a la gente, en todos los sentidos. Respetuosamente no coincido con el comentario ni con la forma en que se expresa del Sr Krauze. En el caso de Chavez no se necesita hacer un minucioso análisis para reconocer el daño que ha hecho a su País, basta conocer la historia del mundo y podremos reconocer en Chavez aquellos otros caudillos que han dañado a grandes países como ahora al queridísimo pueblo Venezolano. Deseo sinceramente que Venezuela pueda regresar a los años gloriosos del pasado.

Hasta eso creo que puedo coincidir con la parte de su discurso que reivindica al pensamiento de Marx (que no es lo mismo que el marxismo). Por otra parte, me parece que resaltar lo binario del mismo es desacreditarlo. El discurso de Marx propiamente hablando no tiene que ver con el bien y el mal y una definición exacta, eterna y absoluta de los mismos, sino con el rechazo del pensamiento de horda de su tiempo y, en este sentido de todos los tiempos, y la capacidad de la razón individual para cuestionar y criticar al status quo y convertir a la misma en fuerza colectiva capaz de ejercer cambio, capaz de ejecutar la revolución, o alguna evolución, cuando menos.

Es un discurso mucho más poderoso del de los marxistas de hoy lo que, me parece, es una triste pena: el marxista es un traidor por definición.

Ya en otra esfera, parece ser ese el destino de toda religión, porque lo mismo podría decirse de los más acérrimos cristianos, judíos o musulmanes.

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