Celebro la visión de la Revolución mexicana que la revista proyectó en su anterior edición. Lejos de sumarse al festejo irreflexivo de una matanza (porque eso, ideologías aparte, es una revolución), se buscó un tema concreto: el de los extranjeros que visitaron nuestro país. En lo personal, muchos de estos personajes fueron nuevos para mí, y esa novedad siempre es positiva en medio del aburrimiento y la repetición de los actos oficiales. ~
El arte de revolucionar
A estas alturas, para nadie es ya noticia que en la cruda realidad de las “sociedades sin clases”, la clase se distingue de la sociedad. Tras la caída del Muro de Berlín, por…
El cuerpo uniformado
La nueva Miss Universo es rusa y trabaja de policía. Pero el asombro que suscita no tiene que ver con su procedencia ni su oficio sino con el hecho desconcertante de que luce mejor…
La UACM y su dignidad
Es interesante que el directorio que se ha improvisado en la UACM encuentre a la rectora culpable de haberle restado “dignidad”. Al parecer, esta dignidad se hallaba incólume a pesar de que…
Café y silicona
La noche que a otras mujeres convirtió en taxistas, policías, vigilantes, putas o ladronas, a ellas las marcó como tinteras.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES