Para educar no basta con abrir escuelas y llenar salones de clase: hace falta que la escuela funcione como una vía de movilidad social y de igualdad. En México, esto no ocurre. Este es el tema de El fin de la escuela, una película que ofrece un diagnóstico esclarecedor sobre la escuela mexicana, sus carencias, desigualdades y anhelos. Juan Alfonso Mejía, productor de la cinta, ha dedicado buena parte de su vida profesional a la educación. Desde esta experiencia, y desde las visiones recogidas en su documental, habló con León Krauze sobre la promesas incumplidas de la escuela mexicana.
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