La fantasía, ensayo inexistente. La escritora chilena María José Ferrada andaba reflexionando sobre la infancia y su relación con el mundo material cuando alguien le recomendó Infancia en Berlín hacia 1900 de Walter Benjamin, un libro precioso, impresionista y de apariencia leve: Benjamin parece querer decirnos que casi todo es algo más y que cuando nos detenemos a mirar las cosas adquieren un peso diferente. Adorno, editor de su obra de manera póstuma, decía que Benjamin quería “contemplar todos los objetos tan de cerca como le fuera posible, hasta que se volvieran ajenos y le entregaran su secreto”. Benjamin pensaba escribir sobre literatura infantil en un trabajo que nunca existió y que llamaría “La fantasía”. Ferrada lo cuenta en la nota introductoria de Apuntes sobre una enciclopedia mágica, un libro que termina siendo mágico, aunque ella lo presenta con modestia: “son apuntes realizados a partir de la lectura de estos textos y de otros que, de manera directa o indirecta, se han acercado a la experiencia infantil. Escritores, ensayistas y sobre todo poetas, que parecen recordar esa otra experiencia de estar en el mundo y en el lenguaje. También el día en que la infancia, tras jugar con alguno de sus juguetes por última vez y despedirse del niño, se despega del cuerpo y se aleja”.
Las palabras y el ser. Uno de los hilos que trenza Ferrada en el libro es la anagnórisis del niño, es decir, en qué momento se reconoce como ente autónomo. Como recuerda Ferrada que dijo su hermano: “me di cuenta de que yo era yo”. Al interés por el descubrimiento del niño como ser le acompaña el interés por el descubrimiento de las palabras por parte del niño: “El niño estaba en el segundo piso de su casa cuando notó que él era él. Separado de la escalera y de la madre, descubrió una sensación que hasta ese momento no conocía: vértigo. Así que por un buen rato se quedó ahí, en el piso de arriba, sin atreverse a bajar. No lo hará –piensa– hasta que no encuentre la unidad perdida entre él y los demás. Investigador y productor de semejanzas, no contento con ser un observador de las cosas, quiere recuperar su parecido con ellas. Con palabras simples se lo explicará, todas las veces que sea necesario, a la hermana lámpara, al abuelo sillón”.
Max o irse a la cama sin cenar. Entre los escritores –de literatura para niños y no solo– convocados por Ferrada, destaca Maurice Sendak, y en especial el cuento Donde viven los monstruos, protagonizado por el contestón niño Max. El análisis que hace Ferrada del cuento de Sendak cifra el misterio de la literatura. A Sendak le gustaba mucho Peter Rabbit, el cuento de Beatrix Potter, y Ferrada trae una anécdota sobre una charla de literatura infantil en que alguien criticó el cuento de Potter porque “no encajaba con la realidad […] tampoco con la fantasía”. “No se puede explicar lo que no tiene explicación”.
Cazar mariposas. En Infancia en Berlín hacia 1900 Walter Benjamin habla de cazar mariposas. Ferrada recupera el fragmento: “Cuanto más me hacía mariposa en mis adentros, tanto más la mariposa adoptaba en su acción e inacción el color de la resolución humana y parecía que su captura era el precio inexcusable para recuperar mi forma humana”. Me acuerdo de una amiga mía, ahora tiene 8 años y hace dos, vino a visitarnos y les explicaba a mis hijos y otros niños que hay que tener mucho cuidado con las mariposas porque te llevan a trampas. Hace cosa de dos o tres semanas, mis hijos empezaron a perseguir mariposas en el jardín, enseñados por una amiga. Y no me quito de la cabeza lo que dice Ferrada: “Años más tarde, cuando el niño busque palabras para nombrar al otro yo de esa tarde –la mariposa– comprobará que los nombres de la infancia se esfuman o, en el mejor de los casos, se transforman”.
El libro mágico. Apuntes sobre una enciclopedia mágica, de María José Ferrada, editado en España por Los tres editores (en Chile, por la Universidad Diego Portales) es un libro deliberadamente tentativo sobre la infancia, la literatura y la imaginación. No es un ensayo ni unas memorias y tiene algo de ambos, es un libro mágico que atrapa el misterio de la literatura.