Después de la Atlixcáyotl mi mamá dejará de llamar a sus hermanos
dejará de esperarlos hincada definitivamente
de soñar sus obsequios y sus abrazos
y dejará de buscar a sus primas
las que nunca pueden, las que siempre tienen otros asuntos
las que nunca existen para ella y si hablan
solo hablan para hablar de sus miserias.
Mi mamá guardará sus nombres
en la cajita de relojes de su padre
y dejará en paz a su padre y a su madre
(no mis abuelos, su padre y su madre).
Mi mamá los dejará en paz
a su padre le soltará la mano y a su madre
dejará de besarle la frente
y cuando ella voltee no estaré ahí para fingir
que yo quiero a su madre.
Aceptará que ellos tampoco fueron sus padres
y dejará el silencio
en que ha llorado su falta de apapachos.
Mi mamá por fin sacará la cajita
y uno por uno, en el jardín, enterrará sus nombres junto a sus cenizas. ~
Bailando en Odesa
Vivíamos al norte del futuro, los días abrían cartas con la firma de un niño, una frambuesa, una página del cielo. Mi abuela tiraba tomates desde su balcón, tiraba de la imaginación como…
Cuatro negaciones
No ves la tinta No ves la tinta con que escribo. Es otra la que ves,…
Ganas de la memoria (fragmentos)
A la luz de Gina Soto; a Gabriela; a Leonora, Andrés y Alejandro Ya pasó el tiempo en que me acercaba a ti como a un almácigo. Entraba en tu ámbito extenso, casi inconmensurable, más allá del…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES