“2 de octubre no se olvida”, ni se olvidará nunca, pero ojalá que esta nueva generación, más reconciliada con su propia época, sea menos olvidadiza sobre todo lo demás.
Lo extraordinario de la vida y obra de Parker es su tendencia innata a la insatisfacción: ser querida por los lectores no le proporcionaba algo parecido a la felicidad.
Quienquiera que haya estado en contacto con los medios de comunicación tendrá noticia de la sospechosa campaña que en meses pasados hizo circular por las calles de Londres o Barcelona…