Historias de la prepa (seis)

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En mayo se desató una discusión sobre si la Reforma Integral a la Educación Media y Superior (RIEMS) abominaba de las humanidades y, en particular, de las disciplinas filosóficas. Hubo quienes consideraron que la SEP erradicaba a la filosofía de la prepa. Unos días más tarde, proliferaron declaraciones del tipo “se trata de erradicar el carácter crítico y humanístico” de las preparatorias, tarar mexicanos. Algún diario cuyos usos y costumbres incluyen los poderes paranormales atisbó de inmediato que “Propicia Calderón autoritarismo al mutilar planes de prepa”.

La historia es larga y compleja y su apreciación cabal supondría revisar decenas de páginas a las que el lector exigente sería bienvenido.

Comenzó cuando una organización llamada Observatorio Filosófico de México (OFM) publicó el 20 de marzo una carta firmada por una veintena de filósofos (algunos muy respetables para mí, pero que dudo se hayan metido a leer la RIEMS) que asumían que “en esta reforma la filosofía brilla por su ausencia” y manifestaban su alarma sobre la clase de “ser humano” que el gobierno federal querría formar al eliminar las disciplinas filosóficas:

¿un joven inconsciente del país en que vive? ¿Un individuo que no organiza su pensamiento porque nunca tuvo clases de lógica? ¿Un individuo que no reflexione sobre los dilemas éticos del mundo en que vive de manera libre y crítica? ¿Una persona que no posea una formación humanística?

Al final, se manifestaban indignados, exigían que “se mantengan las disciplinas filosóficas” en la prepa y convocaban a “toda la sociedad a oponerse a esta medida”. (Hay un dossier con todo el asunto aquí)

El 22 de marzo, el Dr. Miguel Székely, subsecretario de Educación Media y Superior de la SEP, envió una extensa carta al OFM en la que declaró compartir el interés “por lograr que el bachillerato garantice la formación humanista de ciudadanos con un pensamiento crítico, autónomo, libre y reflexivo”; declaró su “convicción de mantener y reforzar los aportes de la Filosofía en la formación de los estudiantes del Bachillerato de nuestro país”; le explicó al OFM que “lejos de eliminar la Filosofía de los planes y programas de estudio, se propone reforzarla y dotarla de una amplitud mayor a la que ha tenido en los modelos tradicionales” y que tal propósito era el resultado de la convicción de todos los especialistas que participaron el diseño de la RIEMS (incluyendo a los de la UNAM). No sólo “la Reforma no ha impuesto o desaparecido disciplina alguna, incluyendo por supuesto aquellas relacionadas con el campo de la Filosofía”, sino que “va incluso más allá de la presencia de materias específicas relacionadas con la filosofía”, por lo que el subsecretario invitó a “comprobar la vigencia de la filosofía como asignatura en los mapas curriculares”. Agregaba:

La Filosofía, al igual que la Historia, se ha ubicado en el campo disciplinar de las Ciencias Sociales y está presente en las estructuras curriculares de las distintas opciones de bachillerato como asignatura con denominaciones diversas. En ocasiones la refieren de manera general y en otras la remiten a alguna de sus ramas o a enfoques que la articulan con otros campos del saber; ejemplos de estas denominaciones son Filosofía I y Filosofía II; Ética y valores; Lógica; Estética; o Ciencia, tecnología, sociedad y valores.

Székely invitó entonces a la comunidad filosófica a “la conformación de un grupo de trabajo que haga una revisión más puntual sobre el muy importante lugar de la filosofía en la Reforma.”

Esa carta se cruzó –supongo- en el camino con otra carta del OFM, fechada el 23 de abril, en la que éste solicitaba una audiencia “a la brevedad posible” para discutir el asunto y explicaba al Mtro. Alonso Lujambio, titular de la SEP, y al subsecretario Székely la importancia de la filosofía en la prepa:

Las diversas disciplinas filosóficas (como la lógica, la ética, la estética, la filosofía mexicana, la filosofía política y la epistemología) permitirán a los egresados constituirse en ciudadanos autónomos, libres, reflexivos sobre su problemática y responsables en la toma de decisiones; les brindarán elementos para desempeñarse de mejor forma en cualquier actividad, laboral, profesional, social, etc., contrarrestando la apatía, la indiferencia, la corrupción, la enajenación, la explotación y la ignorancia.

Un día después, el profesor Gabriel Vargas Lozano, investigador de la UAM, y representante del OFM, escribió en un periódico libertario:

¿Cuáles son las razones por las que no está considerada la filosofía y no se toma en cuenta a las humanidades como área específica? No existe ninguna respuesta oficial, pero anticipo las causas de fondo: la RIEMS representa la continuidad del proyecto neoliberal-conservador que se inició en 1982 y que se ha ido realizando, paso a paso, por los gobiernos priístas y panistas, y que ahora toca a la educación media superior. Se trata de un proyecto tecnocrático que busca adiestrar al estudiante en un oficio para incorporarlo, en forma obediente y subordinada al mercado de trabajo. Para ello se crearon desde hace mucho las escuelas tecnológicas, pero ahora se trata de extender dicho concepto a las preparatorias, rompiendo el equilibrio con las humanidades. ¿Sus fuentes inspiradoras? Naturalmente la OCDE; los Acuerdos de Bolonia; el FMI y el Proyecto Tunning, entre otros. Se trata de eliminar la lógica como estudio de las formas del pensamiento correcto (de hecho, ya reducida a cenizas en el CCH y el Colegio de Bachilleres desde 1996); de sustituir una ética laica que examine libremente los dilemas como el aborto, la clonación, los derechos de los pueblos indios o la muerte asistida, por ejemplo, por una ética religiosa y, finalmente, de expulsar una introducción a la filosofía porque, ¿de qué serviría? Es decir, en esta concepción, el futuro plomero, electricista, mecánico o empleado no debe enterarse de que existieron filósofos que han buscado un mundo más justo. Además, no hay que permitirlo porque seguramente la ampliación de su cultura y su mejor organización conceptual le podría permitir el desarrollo de un auténtico pensamiento crítico y reflexivo.

(Hay, sí, un cierto conflicto entre la postura de la UNESCO –más tercermundista- y la de “Bolonia” –más europea- sobre las humanidades en la educación media superior, EMS).

En todo caso, el subsecretario Székely volvió a explicar, el día 25, que no, que la RIEMS no plantea la eliminación de las materias filosóficas, y que

Dentro de la Reforma, la filosofía se ha ubicado en el campo disciplinar de las ciencias sociales y está presente en las estructuras curriculares de las distintas opciones de bachillerato como asignatura con denominaciones diversas. 

El sentido de la Reforma es totalmente humanista: brinda a los alumnos herramientas que les permitan un mejor desarrollo personal y para que adquieran un sentido reflexivo, crítico y autónomo, como lo plantea la esencia de la filosofía. 

La Secretaría de Educación Pública está convencida de que la enseñanza de la filosofía es fundamental para continuar con la construcción de una sociedad libre, para consolidar nuestra democracia y para poder actuar responsablemente en la lucha contra la desigualdad. 

La Secretaría de Educación Pública ha realizado una invitación a diversas instancias con el fin de conformar un grupo de trabajo para analizar las propuestas de fortalecimiento de la filosofía en la Reforma y su papel indispensable en la formación integral de millones de jóvenes.

¿Cómo podía ser que dos entidades constituidas por personas inteligentes, el subsecretario Székely, doctorado en Oxford, y un creciente grupo de filósofos ciudadanos autónomos libres y reflexivos, estuvieran viendo cosas completamente contradictorias en los mismos documentos? O, mejor dicho, los filósofos y la CONAEDU-EMS, la comisión que diseñó la RIEMS, como explicó Székely (una vez más) en carta al OFM del 29 de abril:

Los Acuerdos Secretariales que dan sustento normativo a las Competencias que encausan la Reforma Integral de la Educación Media Superior, han sido el resultado de procesos de construcción de consensos con las autoridades de las entidades federativas integradas en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) capítulo Educación Media Superior y de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), que representan a la Red de Instituciones del Nivel Medio Superior. Estos procesos han implicado la aprobación del CONAEDU y la ANUIES de los documentos de referencia. Para lograr dichos acuerdos, se ha seguido un amplio proceso de consulta. En cada caso, el procedimiento ha consistido en la elaboración de una propuesta inicial a cargo de CONAEDU, y para su análisis y mejora, dicha propuesta se somete a la discusión de manera individual en cada una de las entidades federativas entre grupos de expertos, autoridades educativas estatales y de instituciones de Educación Superior. Posteriormente, dichas aportaciones se someten a consenso y discusión en 5 reuniones regionales, respectivamente, para así conformar una propuesta regional del asunto en cuestión. Los resultados de dicho proceso de consulta se analizan y debaten en reuniones nacionales con los expertos designados en las reuniones regionales, para elaborar la propuesta que se presenta nuevamente a la CONAEDU para su discusión, enriquecimiento y posterior aprobación.

De esta manera, cada uno de los acuerdos secretariales es resultado de una construcción colectiva del CONAEDU, la ANUIES y la SEP, lo cual les otorga un respaldo y aval que fortalecen su institucionalidad.

Es decir, que no es una autoridad la que decide (ni siquiera “Calderón”), sino un grupo amplio y representativo.

Pero el día 27 de abril, los filósofos publicaron manifiestos y documentos en los que sostenían:

Otras disciplinas como filosofía, ética y lógica no se incluyen por ser de carácter más bien transversal, pero no por ello se asume que sean de menor importancia. En el contexto del sistema nacional del bachillerato podrán incluirse como asignaturas, si se considera pertinente. 

Con lo anterior, en los hechos se condiciona la inclusión de las asignaturas filosóficas a que sean consideradas pertinentes. Para la SEP es evidente que no se reconoce su pertinencia, ya que no son incluidas en ninguno de los cuatro campos disciplinares considerados en el acuerdo 444 del 21 de octubre de 2008: matemáticas; ciencias experimentales, sociales, y comunicación. En ciencias sociales las disciplinas señaladas son: historia, sociología, política, economía y administración, y en ningún lugar se señala a la filosofía, en contra de lo que ha declarado Székely. Tampoco se ha explicado la razón de su eliminación. Si la SEP realmente está convencida de que la enseñanza de la filosofía es fundamental para continuar con la construcción de una sociedad libre y democrática, debe rectificar su error y emitir un nuevo acuerdo oficial donde se determinen las disciplinas filosóficas como básicas y obligatorias.

En respuesta al documento de los filósofos y sus adherentes (algunos antropólogos y politólogos como Pablo González Casanova y Octavio Rodríguez Araujo) enviado el 23 de abril, Székely respondió:

En concordancia con los anteriores argumentos, la Reforma Integral de la Educación Media Superior de ninguna manera implica el desplazamiento o la desaparición de las disciplinas filosóficas de los planes y programas de estudio del Bachillerato en México.

Prueba de lo anterior, es que las disciplinas filosóficas se han visto fortalecidas en los planes y programas de estudio de los subsistemas de Bachillerato operados por la Subsecretaría de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación Pública. Como puede observarse en el Anexo al presente documento la estructura curricular que emite la Dirección General del Bachillerato y que es vigente para los planteles de los subsistemas de Centros de Estudios Bachillerato, Colegios de Bachilleres Estatales, Preparatorias Federales por Cooperación y Escuelas Particulares Incorporadas, incluye 15 horas de carga horaria semanal para las asignaturas que contienen predominantemente contenidos de disciplinas filosóficas, como son Ética y Valores I, Ética y Valores II, Introducción a las Ciencias Sociales, Estructura Socioeconómica de México, Temas Selectos de Filosofía I y Temas Selectos de Filosofía II. De manera similar, la estructura curricular del Colegio de Bachilleres del Distrito Federal incluye las asignaturas de Construcción de Ciudadanía (Filosofía), Apreciación Artística I, Formación Humana (Filosofía), Apreciación Artística II, Lógica I, Lógica II, Argumentación Filosófica y Problemas Filosóficos Contemporáneos. Por su parte, el subsistema de Bachillerato Tecnológico que incluye a los planteles de operación federal y al subsistema de Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTEs) operados por las autoridades educativas estatales presenta en su plan de estudios asignaturas como Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores I; Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores II; Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores III; y Temas Selectos de Filosofía. En el caso de los planteles operados a nivel federal por el subsistema CONALEP, están presentes dentro de las asignaturas de formación básica las asignaturas de Autogestión del Aprendizaje, Resolución de Problemas, Desarrollo Ciudadano, Contextualización de Fenómenos Sociales, Políticos y Económicos, y Reflexión sobre el Pensamiento y el Quehacer Humano. Todas con contenidos predominantes de disciplinas filosóficas.

Pero los filósofos y sus adherentes insistían en que no, que la filosofía todavía no estaba ahí…

(culminará)

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