Estaban decepcionadísimos, pero ya iban camino de resignarse, ni pedo, ¿por qué siempre nos pasa lo mismo justamente a nosotros?, se repetían, estamos salados, hay que hacernos…
Pusieron el sextante en mi mano.Me enseñan a medir losicebergs.Toda la gente que soyse amontona para veresto como si fueran teoremasdos o tres unidos con tornillos.Sigo las instrucciones–un…
El hipócrita lector ya reconoció en esta página a un caballero desprovisto de epidermis. La lectora semejante ya percibió, además, su excesivo gluteonaje. Ambos, cultos que son, saben que el…