En tus aguas profundas,
en su quietud
de jade, acógeme, tierra espectral.
Tierra de silencios
y brillos,
de sueños breves como constelaciones,
como vetas de sol
en un ojo de tigre. Dame tu oscuro rostro,
tu tiempo terso para cubrirme,
tu suave voz. Con trazos finos
hablaría.
Con arenas de cuarzo trazaría este rumor,
este venero entre cristales.
Dame tu noche;
el ígneo gesto de tu noche
para entrever.
Dame tu abismo y tu negro espejo.
Hondos parajes se abren
como fruto estelar, como universos
de amatista bajo la luz. Dame su ardor,
dame su cielo efímero,
su verde oculto: algún sendero
se abrirá para mí, algún matiz
entre sus costas de agua.
Entre tus bosques de tiniebla,
tierra, dame el silencio y la ebriedad;
dame la oblea del tiempo; la brasa tenue
y azorada del tiempo; su exultante
raíz; su fuego, el eco
bajo el ahondado laberinto. Dame
tu soledad.
Y en ella,
bajo tu cielo de obsidiana,
desde tus muros, y antes del nuevo día,
dame en una grieta el umbral
y su esplendor furtivo. ~
Carta sobre la mesa
Hace diecisiete años nos propusimos una empresa editorial ambiciosa: una revista dedicada a la literatura, las ideas y la reflexión política para el nuevo siglo. Así nació Letras Libres en…
Mujer pintando en cuarto azul
Lo primero que vi de Joy Laville fue un cuadro que compraron los Ezcurdia cuando yo estaba en Guanajuato. Era un gato echado en una silla –el retrato de Stanley, supe después; Stanley…
Shakespeare
Sr. director: Estoy de acuerdo con María Minera (Letras Libres, junio de 2005) en que la idea de la Compañía Nacional de Teatro de escenificar…
¿Hay narcos pacifistas?
Los mexicanos podemos y debemos diferir en lo que se quiera cuanto se quiera, menos en ciertos valores esenciales. El más preciado, naturalmente, es la defensa de la vida, del derecho a vivir.…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES