El cielo que pasó. Como los pájaros
que apresuran el abandono de la tierra
y vuelven sin embargo y es el mismo
aleteo: de quebraduras
viene ansioso el verano.
Viene
haciéndose. Que la corteza
del árbol, la travesía felina
que unifica esa piel y agrava sus colores
no deje de quebrarse:
manchas,
nubes de un primer cielo, estrellas
o luciérnagas contra el sol que las demora.
Manchas. El jaguar
viene ansioso de pájaros que pasen. –
Diálogo en torno a la República, de Bobbio y Viroli
Indolencia democrática Hay principios de convivencia pacífica, principios democráticos como el bien común, tal vez el más elevado de ellos, que…
Evocación de Luanda
Es probable que la memoria se traicione no ya superponiendo datos o episodios, sino construyendo para uso propio una ciudad distinta, sólo real como escenario de los recuerdos, en la…
Fluir y aliento poéticos
En “Minimalia,” el primer poema de su quinto volumen, Tedi López Mills anuncia la forma retrospectiva en que los lectores nos veremos obligados a desentrañar lo que…
Orígenes ignorados
Cuando los liberales mexicanos del siglo XIX quisieron modernizar el país, sintieron como lastres la cultura indígena, la cultura hispánica, la cultura católica. Querían ver hacia adelante, no…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES