Miraba
mucho al suelo,
recolectando cosas:
un clavo,
una moneda oscura,
el ala seca
de un insecto,
también palabras
que no servían
ni decían nada
útil a nadie:
eso era yo,
una boca
alrededor,
pecho a tierra:
¿es lo mismo
acarrear
que escribir?
¿se puede
decir algo
sin arrastrar
la lengua
hasta el fondo?
¿se puede
descender
todavía
más?
Todavía. ~
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