Entre dos estaciones se paró el metro
cabezas y fragmentos de brazos y piernas
amenazaban con ahogarnos
el aire la luz la conciencia
todo faltaba todo quedaba en tinieblas
sudor y perfumes se mezclaron como una especie de tomillo fresco
no había escenario
un tufo de alientos y los pedazos de cuerpos
sentidos en el estómago o en las nalgas
presentidos todos los otros seres en la oscuridad
negros sobre lo negro
cabizbajos o altaneros
era la nada entre dos estaciones
voces inconexas
sombras sobre sombras
los vagones son bastidores desnudos
varillas que aguijonean
poco a poco el vacío de los rostros
vuelve vacío el lenguaje
y el terror se apodera de todos
el aire se condensa
almas en pena entre dos estaciones
las puertas parecen haberse trabado para siempre
y una lejana idea de la muerte se esparce
nos lincha los vientres
sentimos la esperanza desnuda de futuro
descreídos y abandonados
sin fe
bajo una tortura anodina. ~
El firmamento entre las cuerdas
I San Agustín mi sextante africano mi señora a mayor distancia un astro de la física de altitudes elevadas muy por encima del espacio exterior en el siglo IV o V o XXI o todavía no…
Ungaretti y la génesis de un libro
En los momentos de desánimo, que son casi todos, cuando creemos que nadie se interesa por nuestras “obras”, los aspirantes a poetas nos consolamos pensando que las tiradas escasas y mal…
Distraer el tedio
Como es habitual en las narraciones de Sara Mesa, Oposición, su novela más reciente, cuenta la llegada de un personaje a un entorno que le es ajeno y, en buena medida, hostil. Acompañamos…
Jardines
En nuestra familia todos aman las floresLouise Glück I La abuela está en el jardín.Húmeda, calientecon olor a jazmines en sus dedos.La primavera es para estar al aire librecon las cosas…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES