Dentro del sueño pasa un tren,
y en sus ventanas campos, ríos,
álamos, puentes y caballos
se alejan para siempre. Un niño
observa el viaje de las cosas
hacia el pasado en que se fugan
los colores. Mira también
sus ojos en el vidrio, el vaho
de su respiración. Vislumbra
sombras, reflejos de su padre
con un libro en las manos. Duerme,
y en el cristal también se borran
sus leves párpados cerrados.
Veo a mi hijo en ese niño
que me contempla desde el vidrio,
miro a mi padre al ras del sueño
contra el temblor de la ventana.
Él no me ve. No puede oírme.
He nacido una vez, y muchas
otras he muerto en ese tren
que se detiene sólo al alba. ~
Espejo de gran niebla, de Guillermo Carnero
Sosegada inquietud Una de las tentaciones a las que da pie el culturalismo es interpretar un libro desde los lemas que lo preceden. En Espejo de gran niebla hay tres: el de Juan Ramón…
Vivir, matar, revivir al padre
Armando González Torres Los signos vitales. Anacronismo y vigencia de Octavio Paz Ciudad de México, Libros Magenta, 2018, 122 pp. Si en Las guerras culturales de Octavio Paz (Colibrí,…
China en el punto de mira de Estados Unidos
Mientras Trump arremete contra aliados históricos, Pekín gana terreno con puertos, rutas y acuerdos, expandiendo su influencia en América Latina sin disparar una sola bala.
Los peones de Filidor
Señor director: Mi primer libro en prosa se tituló La tumba de Filidor (1961), publicado hace exactamente cuarenta años, y no La tumba de…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES