Bestia revisitada

AÑADIR A FAVORITOS

 

Tal vez no sea tarde para verlo, me dije.

 

Y viajé lejos,

en ferry hasta las islas, en el Anna Marú,

y te vi como asceta,

vencido entre las latas y los yates del Egeo.

 

Eras un pulpo

mitad Gorgona y mitad Jano,

más confuso que horrible,

oculto en la mazmorra del bajío.

 

Ni parecías ya la imagen clara

de la que habló Seferis:

un mito fantasmal, apenas entrevisto,

cuando cruzó el abismo por los fondos brillantes.

 

 

Te contemplé en Egina,

reseco al sol, crucificado,

como en un Gólgota para turistas.

 

He viajado y te he visto

cautivo en las vitrinas de un museo.

 

Al fin comprendo

lo esquivo y la congoja de tus ojos:

acaso son los mismos de Odiseus,

de lánguido mirar ante su reino

perdido en estas épocas modernas.

 

Que no me paralice la belleza

en que fueran pintados tu esplendor y misterio

ahora que de nuevo

sorprendo en un jarrón

tu orgulloso dibujo. ~

    ×  

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: