No abundan los poetas que se arriesgan a traducir a Shakespeare: Mondragón, Zaid, Segovia, Echavarren, Gimferrer han cumplido la tarea con fortuna. A la lista ahora se suman Jordi Doce y Pedro Poitevin.
Madurar es una forma de quedarse quitecito en un sitio, a veces tan quieto como un muerto. Hay quienes, como Luis Landero, nunca lo consiguen del todo. Si uno le quita siete letras a su…
Hace muchos años publiqué en La Jornada Semanal (cuando dirigía ese suplemento mi amigo Juan Villoro) un par de artículos sobre el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que era objeto de…
Todo empezó para mí en la Universidad de La Laguna, en Tenerife, hacia 1989. Allí, con dieciocho o diecinueve años, conocí a cinco personas con las que fui desarrollando una amistad que era…