Se olvidaron de cómo hay que morir
y, así, ensanchan su vida tan letal.
Yo y mi tumor luchamos cordialmente.
Esperemos que no haya un doble muerto.
Necesito que muera mi tumor,
un tumor que se olvida de morir
pero que, en su lugar, planea matarme.
Pero recuerdo cómo hay que morir
aunque ya mis testigos estén muertos.
Pero recuerdo aquello que contaban
sobre tumores que los dejarían
tan ciegos y tan sordos como eran
antes del nacimiento de ese mal
que les trajera aquel tumor a cuento.
Ya secas, morirán las negras células
o cantarán y harán su voluntad.
Tan quedamente crecen noche y día
que nunca sabes, nunca dicen nada. ~
Marzo de 2002
Traducción de Hernán Bravo Varela
When doves cry, Prince ha muerto
Prince, la leyenda estadounidense del rock y el funk murió ayer.
El país problema
Una lectura crítica del análisis que hace Jorge G. Castañeda en su nuevo libro acerca de los malestares mexicanos.
Bonifaz Nuño entre las nieblas del alba
Murió el último día del primer mes del año 2013, asomándose a la orilla de sus noventa de edad. Vivía solo, soltero, sin hijos. Murió valientemente, erguido y orgulloso, atento a no perder ni…
Liberales y libertarios
La militancia liberal y la libertaria aparecieron casi al mismo tiempo, en los siglos XVIII y XIX, con rasgos en común e importantes diferencias. Ambas han recibido los embates de quienes ven…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES