Escribía muy bien Luis González y González: su lección de estilo fue tan influyente por lo que tuvo de inesperada. Es difícil creer que aquel “año axial” de 1968, como lo bautizó Octavio Paz…
De verdad no quiero molestar pero estoy muy triste. Y es que finalmente caí en cuenta que no soy hipster. Lo que fue verdaderamente doloroso fue la manera en que me enteré.