En la edición crítica de El Quijote que preparó para el Instituto Cervantes y Galaxia Gutenberg, Francisco Rico aclara que la citada frase “con la Iglesia hemos topado, Sancho“, en realidad es “con la Iglesia hemos dado”. Y sí: en Letras Libres, con la Iglesia hemos dado. De los primeros cristianos reunidos en asamblea (sentido etimológico de Iglesia) para diseñar las mejores formas de honrar las enseñanzas de su Maestro, al papa-móvil de Juan Pablo ii, en un arco temporal de dos milenios cuya significación es imposible resumir, ninguna institución humana tiene la trascendencia y la longevidad de la Iglesia Católica, ni un peso tan determinante en la historia del hombre.
La Iglesia es transitiva e intransitiva en su relación con la historia: transcurre a lo largo del tiempo (y cambia, como todas las empresas humanas), a la vez que es tiempo detenido (o su pretensión). Pero este número no es una mirada al pasado de la Iglesia, sino una reflexión sobre la Iglesia del futuro. Si bien sus tiempos se miden en siglos, casi nadie duda que, pese a los boatos de unos funerales globalizados, esta institución se encuentra cada día más alejada de las preocupaciones reales, cotidianas, de la gente. Pensemos por un momento en ella como una empresa y su panorama no es halagador: pese a ofrecer muy buenas condiciones de trabajo, tiene pocas solicitudes (casi nadie, en Occidente, acepta la castidad como un requisito para ser sacerdote); ha tenido que cerrar sucursales (en muchas parroquias la misa es ya imposible: no acuden fieles y hay más templos que párrocos), y otros productos le roban mercado (por ejemplo, el Islam en Europa o el protestantismo en América Latina). Estos son algunos de sus desafíos.
Así pues, en Letras Libres queremos discutir a la Iglesia del futuro. La pregunta central es: en un mundo afortunadamente laico (con una obligada y necesaria separación entre la Iglesia y el Estado) pero peligrosamente nihilista, ¿tiene la Iglesia un papel que jugar? En este número discuten sobre este y otros asuntos colindantes, en una entrevista-diálogo apasionada, el pensador liberal norteamericano Mark Lilla y el escritor católico irlandés Garry Wills, crítico del papel de la curia vaticana en la organización de la Iglesia. A su vez, Gabriel Zaid estudia el peso del fervor popular mariano, mientras que Humberto Beck analiza diversas propuestas de transformación de la Iglesia, algunas externas, como las del filósofo Iván Illich, y otras internas, como las revolucionarias y parcialmente incumplidas del Concilio Vaticano ii, aquel ambicioso proyecto de aggiornamento de la Iglesia a la sociedad moderna. Finalmente, Hugo Hiriart lanza una serie de heterodoxas y provocadores reflexiones. –
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