Me impresionó mucho el reportaje “Treinta días viviendo como un cubano”, de Patrick Symmes, que publicaron en su número de enero. Cuba ya no es solo una cuestión ideológica –aunque los que siguen apoyando el comunismo deberían haber aprendido la lección– sino de pura dignidad material: ¿cómo puede alguien con el sueldo medio de su país pasar hambre y verse obligado a delinquir? ¡Imagínese a un español al que no le alcanzara para comer con 1.200 euros al mes!
El género Monsiváis
Durante décadas, la presencia de Carlos Monsiváis en un sinfín de presentaciones de libros, coloquios, manifestaciones y convites fue vista como algo obvio e inevitable.…
Ejercicios de crítica universitaria
En el número de julio de Letras Libres aparece una entrevista que me hizo Luisa Bonilla sobre la UNAM que puede leerse aquí El día 27 del mismo mes, Javier Flores, investigador de la UNAM y…
Días de cine
Todo empezó con El imperio submarino. Tendría yo unos seis años y en el colegio, los viernes al finalizar la clase, hacía aparición el proyector. Era de metal, pesado y ruidoso. Se lo…
Plato
Crecido hasta lo blanco la época el pedazo de tierra donde resbalo como radiante de frío en el día que traquetea.…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES