La industria del lujo

Enriquecimiento. Una crítica de la mercancía

Luc Boltanski y Arnaud Esquerre

Traducción por Traducción de Juan de Sola

Anagrama

Barcelona, 2022, 768 pp.

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Este es, sin duda, un libro novedoso, un nuevo y ambicioso análisis del capitalismo en su etapa posindustrial en Francia (y otros países de similar nivel de desarrollo). Los autores sostienen que el sistema capitalista a nivel mundial ha cambiado radicalmente su curso desde los años setenta y ochenta. Si bien la fabricación de bienes físicos evidentemente sigue existiendo, las industrias que operaban en países como Francia, Estados Unidos y otros se han deslocalizado y conservan solo el punto de arranque y el punto final de las cadenas de valor, mientras todos sus eslabones intermedios de transformación productiva se han ubicado en países con bajos salarios. Lo que ha surgido a partir de los 2000 en Francia es una industria mucho más acotada, pero que arroja importantes beneficios, es decir, la industria del lujo.

Entre otras interrogantes, Enriquecimiento. Una crítica de la mercancía pregunta: ¿qué pasa en países como Francia ante el desmantelamiento industrial? ¿De dónde proviene su sustento? ¿Qué ha ocurrido con los empleos de los sectores desplazados? Los autores ven una alteración en la manera en que se crea la riqueza en los países en proceso de desindustrialización: ha surgido la economía del enriquecimiento. Para desarrollar este concepto los autores adoptan un enfoque del capitalismo desde un punto de vista diferente al de la producción, especialmente de aquella que es generadora de bienes estándar, producidos en serie, que ya no es el principal camino al enriquecimiento (como fue en el período de la posguerra). La mercantilización adquiere una especial preponderancia y el gran auge del capitalismo financiero acompaña este proceso.

La transformación que experimenta Francia se refleja incluso en su geografía económica. Las zonas como el norte y noreste que eran industriales se han empobrecido frente a otras como las del sur y el litoral, cuya actividad es predominantemente comercial, que cuentan con áreas residenciales importantes y que se han vuelto más prósperas en los últimos años: el turismo, la construcción y la actividad inmobiliaria florecen allí.

En la economía del enriquecimiento las “cosas” adquieren un nuevo significado, más allá de su utilidad. Al contrario de los objetos producidos por la industria y que pierden valor a medida que su utilidad decrece o desaparece al terminar de consumirse, los objetos en los que se enfoca la economía del enriquecimiento se valorizan con el tiempo o por tener características muy peculiares que los diferencia de otras “cosas”.

La industria del lujo ha tenido una gran dinámica: “Las exportaciones mundiales de bienes de consumo de gama alta se casi duplicaron entre 2000 y 2011 y 75% de ese comercio se realizó en Europa occidental: destacan Italia y Francia como exportadores de ropa, marroquinería y zapatos; Suiza, relojes; coches de lujo, Alemania.” Esta industria abarca una muy amplia gama de productos y actividades que parecen ser muy diferentes entre sí, pero que generan una sinergia especial que une desde el mercado de arte contemporáneo hasta el lujo alimentario, pasando por la patrimonialización de numerosos inmuebles, mayormente vinculados a la riqueza cultural. El turismo no es ajeno a esta orquestación, que agrega una fuente más de enriquecimiento.

Si bien este fenómeno del enriquecimiento no es nuevo, como lo admiten los autores, al declinar la actividad industrial, esta economía se ha vuelto más central. Boltanski y Esquerre se muestran sorprendidos de que no se reconozca este importante cambio y que no se vea la nueva economía del enriquecimiento como una “totalidad coherente”, sino como un conjunto de elementos no relacionados. De todas formas, admiten que la nueva economía no logra sustituir a la anterior, por ejemplo, al no poder generar un número suficiente de empleos ni de una calidad comparable a la que tenían en el período industrial, aun cuando los jóvenes disponibles tienen mejor educación que los de generaciones anteriores.

Un fenómeno que ocurre a la par de la desindustrialización y que también explica el surgimiento de la economía del enriquecimiento es la profundización de la desigualdad en el mundo. En Estados Unidos, el país con el mayor número de multimillonarios, estos se duplicaron entre 2008 y 2018. La riqueza total generada en ese país se ha concentrado crecientemente en el 10% más rico de la población, a expensas de la población menos pudiente. Este fenómeno es aún más visible en países emergentes con mucha más desigualdad, pero que tienen un creciente número de ricos que estimulan al mercado del lujo.

Los autores usan un enfoque multidisciplinario para definir los conceptos básicos de su análisis. Por ejemplo, además de la economía, ellos consideran la antropología y la sociología cuando hablan de intercambio de las mercancías. “La determinación de los precios en una transacción comercial se considera circunstancial, lo que los aparta de la ciencia económica, especialmente la que considera los precios definidos en mercados donde hay competencia perfecta.”

El valor es una justificación del precio pero no es idéntico a este. Una parte importante de la obra de Boltanski y Esquerre se concentra en analizar la transformación de las “cosas” en mercancías y la manera en que estas pueden valorizarse de diferentes maneras, creando con ello una tensión entre valor y precios.

El examen de las características de las colecciones y su papel en la economía del enriquecimiento es casi un libro dentro del libro aquí reseñado. La colección consiste en la acumulación de piezas que no están destinadas a su uso, a diferencia de los objetos estándar (aunque algunos de estos, una vez interrumpida su producción, también pueden ser coleccionables, como las botellas de cerveza). Otros objetos de colección son los que tienen un relato, muchas veces histórico, que les da un valor especial. Al mismo tiempo, están las obras de arte, incluso las contemporáneas que se inmortalizan cuando se les reconoce como tales. Así, la “colección sistemática es un medio de valorización de las cosas con un papel central en la economía del enriquecimiento”.

Otras dos formas en que se valorizan las cosas en la economía del lujo, además de la forma colección, son la forma tendencia y la forma activo. Cuando un objeto cae en la categoría de tendencia, es decir, si esta marca un cambio en lo que se produce y consume, como es la moda, hay una valorización por la novedad y pueden ser productos de lujo para los primeros que acceden a ellos. Una vez reproducidos para el gran consumo pierden ese beneficio excepcional. La forma activo corresponde a aquellas cosas que se compran con la única finalidad de ser revendidas para obtener un beneficio de esta transacción, siendo así una forma de inversión.

La economía del enriquecimiento, como lo fue la economía industrial, puede llegar a ser una base para la crítica del capitalismo, según indican los autores, pero en una situación en que todo beneficio se deriva de la plusvalía mercantil queda desdibujado el vínculo entre el trabajo y el precio de las cosas. Enriquecimiento. Una crítica de la mercancía nos provee de una perspectiva muy sugerente, culta y original de la economía que surge en medio de la desindustrialización de la cual son protagonistas los segmentos muy ricos de la población. La exploración hecha en esta obra permite entender más que nada una veta del capitalismo que se ha abierto más espacio del que tuvo antes de los años setenta, pero difícilmente puede pensarse en la sustitución completa de un capitalismo industrial por uno del enriquecimiento si en Francia, por ejemplo, solo el 7.1% (o 4.5 millones de personas) de la población es rico en 2022. ~


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