¿Y si ya no diera de sí la fruta?
¿Si dejara de colgar de los árboles
y de madurar en el suelo?
¿Si ya no hubiera cítricos,
ni siquiera nueces?
¿Qué sería de nuestros brazos,
de nuestros célebres pulgares,
nacidos para arrancarla?
Todas las distancias
nacieron de la fruta,
que debimos recoger
en la rama de al lado,
en el árbol de junto,
en el bosque contiguo,
en la tribu al otro lado del río.
Nos impulsó la fruta,
nos dispersó desde el principio.
Detrás de cada lujo,
de cada anhelo,
de cada viaje, su dulzura.
La carne misma la comemos
como fruta y no como carne,
la arrancamos de un rebaño de carne
como se arranca la fruta más madura,
todo lo suculento cae a nuestra boca
como descolgado de una rama,
como tú, que arranco cada día
de tu árbol, de tu tribu
y te traigo a este lado del río
y te como y te muerdo y te guardo
y tengo miedo que te pudras. ~
Noam Chomsky a través del espejo
En el siglo XX podía confiarse en que la izquierda lucharía contra el fascismo, cualesquiera que fueran los crímenes que ella hubiera cometido o encubierto. Un…
Lo que hay que ver en aquellos siete meses
Uno de los aspectos menos atendidos cuando se habla de la “consumación” es la movilización armada. La guerra no fue un mero trámite para alcanzar una meta política sino que transformó y moduló…
La oreja de Van Gogh
En esta pintura, Still Life: Drawing Board with Onions (1889), podría encontrarse, al fin, la respuesta al ya gastado misterio de la oreja de Van Gogh. Según un grupo de…
Arquitectura y transparencia
Las primeras vanguardias del siglo se propusieron la audaz idea de "vaciar" el espacio arquitectónico y "llenarlo" con estructuras ausentes. Este sueño…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES