Debemos a Bagdad el álgebra, la difusión de Aristóteles y la exaltación religiosa del amor humano, pero también la palabra con la que conocemos el techo de tela que protege una imagen sagrada.
Feldman, Singer, Ozick y Cozarinsky han retratado la cotidianidad al interior de las comunidades judías en el exilio. Este ensayo explora sus diversos registros.