La literatura en español ha tenido dos apogeos: el primero en los siglos XVI y XVII, el segundo en los siglos XIX y XX. Este empezó con las innovaciones del verso y de la prosa de Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895). Innovaciones que inventó sobre la marcha de su trabajo cotidiano.
Tuvo la audacia de vivir de su pluma, sin abandonarse a las rutinas fáciles. Alguna vez le pregunté a Porfirio Martínez Peñaloza de qué había muerto, tan joven (35 años). Me respondió: “De trabajar.” Escribió más de mil artículos en docenas de periódicos y revistas, disimulándolos (para que no parecieran tantos) con distintos seudónimos. Cuando menos veintiuno (Boyd G. Carter, En torno a Gutiérrez Nájera, México: Ediciones Botas, 1960, capítulo “Los seudónimos de Gutiérrez Nájera”).
Se casó a los veintinueve años con Cecilia Maillefert, hermana del escritor y librero michoacano Alfredo Maillefert. Tuvieron dos hijas que vivieron mucho más que su padre: Cecilia, que llegó a los 104, y Margarita que vivió 71 (ambas con página en la Wikipedia).
Publicó un solo libro: Cuentos frágiles (1883), con un concepto muy libre del cuento-relato-crónica-ensayo y una prosa inventiva y animada. Es un clásico que se lee con gusto.
Todo lo demás quedó disperso, y no es fácil de organizar, dada su variedad. Un mismo artículo puede clasificarse en un volumen o en otro. La solución más segura sería la cronológica de todos sus textos, en un cederrón o sitio web, con programas digitales de búsqueda.
Se han hecho buenas selecciones:
Manuel Gutiérrez Nájera, Poesía completa compilada por Francisco González Guerrero para la colección de Escritores Mexicanos de Editorial Porrúa, 1953.
Ernesto Mejía Sánchez preparó en 1959 una Exposición documental de Manuel Gutiérrez Nájera en la Biblioteca Nacional, para celebrar el centenario de su nacimiento. También fue publicada como libro.
Ese mismo año empezó la edición de sus obras en el Centro de Estudios Literarios del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM con Obras I. Crítica literaria, 544 páginas. Compilación de Erwin K. Mapes. Edición y notas de Ernesto Mejía Sánchez. Introducción de Porfirio Martínez Peñaloza. Índices de Yolanda Bache Cortés y Belem Clark de Lara.
Cuentos frágiles fue reeditado en 1993 en la colección Nuestros Clásicos de la unam. Edición crítica, anotada y prologada por Alicia Bustos Trejo.
Manuel Gutiérrez Nájera, Obras, estudios y antología general de José Luis Martínez, Fondo de Cultura Económica, 2003, comienza con un señalamiento original: “Su bondad y simpatía, la gracia de su estilo y la brevedad de su vida hicieron de Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895) uno de los escritores más queridos de nuestra historia literaria.”
Este señalamiento se confirma en una carta recogida por Amado Nervo en su ensayo “Sobre Gutiérrez Nájera” (Obras completas, tomo I, página 1311). Ignacio Manuel Altamirano le escribe a Gutiérrez Nájera desde París, el 24 de diciembre de 1891: “Mi querido amigo Manuel: […] pienso en usted siempre, y lo leo con fruición y con orgullo. Con fruición, porque, en francés, estaría usted al lado de los escritores más ingeniosos de aquí […] Y con orgullo, porque no puedo menos de sentirlo, al ver a un mexicano, a un joven, hacerse verdaderamente notable…” Hay que recordar que Altamirano predicó y practicó el nacionalismo literario, y que Gutiérrez Nájera se fue al polo opuesto: la apertura cosmopolita.
En los dos últimos años de su vida, en El Universal (del siglo XIX, fundado en 1848 y desaparecido) publicó “Plato del Día”, una columna diaria de crítica social inteligente y elegante, sumamente leída. La recoge Belem Clark de Lara en un solo volumen: Obras XV. Plato del día (1893-1895), 2018. La edición es admirable hasta por la encuadernación, que vuelve manejable un librote de más de 1,500 páginas; y especialmente por la riqueza de sus notas y sus índices. Pero lo más notable de todo es la creación del artículo como obra de arte.
Hay quienes dicen que Gutiérrez Nájera introdujo el modernismo en México. Suena a que el modernismo ya existía en otra parte. ¿Dónde? ¿Cómo llegó? El modernismo apareció en México y en otras partes casi al mismo tiempo.
Aún no se completa el rescate de Gutiérrez Nájera, pero Amazon ofrece unos setenta libros suyos. ¿Cómo es posible? La buena noticia es que docenas de editores esperan venderlos. La mala es que abundan las ediciones chafas. Legalmente, las obras de Gutiérrez Nájera pasaron al dominio público: pueden reproducirse sin pedir permiso a nadie, ni pagar regalías. (Otra cosa es la obra subsidiaria de los antólogos, comentaristas, etc.) Pero, ya encarrerados y aprovechando el costo bajo de la reproducción digital, nadie se detiene. Caso extremo: Varios supuestos libros de Gutiérrez Nájera de venta en Amazon son capítulos de Cuentos frágiles. ~