Crítica, conversación, diálogo.
¿Por qué importa Hitchens?
Por Bruno H. Piché

para Yaiza Santos y Jesús Silva-Herzog Márquez
Christopher Hitchens (1949-2011) escribió un breve y bello libro, Why Orwell Matters?, cuyo efecto fue potentísimo: luego del injusto olvido, puso al autor de Homage to Catalonia y a quien fuera uno de los ensayistas más prolíficos, brutalmente brillantes e inteligentes de la lengua inglesa, en circulación. Gracias a Hitchens, los libros misceláneos, las antologías, la obra, pues, de un escritor valiente si los hay, reaparecieron en las librerías. ¿Por qué importa Hitchens? ¿Por qué importa Christopher Hitchens, ahora más que nunca, después de haber partido a ninguna parte, después de dejar de ser?
La pregunta no puede ser a la vez más pertinente y conmovedora a la hora de su muerte.
Todavía recuerdo el goce intelectual que le causó a mi querido amigo, el poeta Julio Trujillo cuando me regresó el ejemplar de Unacknowledged Legislation que le había prestado días antes. “Me sacudió el cacumen”, confesó el poeta. Como todos los libros de Hitchens, éste no es menos duro e inteligente en la crítica que hace por ejemplo a sir Isaiah Berlin, quien aparece en un ensayo titulado, precisamente, “Goodbye to Berlin”, como un vil mandarín, responsable de que se le negara a Isaac Deutscher una modesta cátedra, o bien como un ambiguo pero siempre presente asesor de los hermanos McGeorge y William Bundy, dos de los principales estrategas de la guerra de Vietnam. Y no se diga de T. S. Eliot, cuyo vergonzoso anti-semitismo es implacablemente diseccionado por Hitchens.
Menciono a estas figuras, “escritores en la esfera pública”, porque los casos de la Madre Teresa, Henry Kissinger, Mel Gibson y Michael Moore y el mismísimo dios todo poderoso, fueron, en ejemplares y aleccionadoras polémicas, sus contendientes más celebres.
He perdido ya la cuenta de las veces que he regalado Letters to a Young Contrarian; en distintas ediciones, hardcover, de bolsillo, en español, en inglés, la última de ellas a alguien a quien me gustaría volver a ver una mañana con cielos despejados como azules promesas de amistad. He llegado incluso al extremo de quedarme sin un ejemplar para mi biblioteca, lo cual en mi caso equivale casi a perder la vista, el tacto, el olfato, los sentidos que sirven lo mismo para afilar los argumentos en una disputa por una causa digna, que para orientarse en medio de la mierda de sofistas y cobardes que disfrazan sus fobias y odios en esas palabrejas justificadoras de cualquier imbecilidad y que ya empiezan a escucharse entre nuestros opinadores profesionales, “the narrative”, “the discourse”.
¿Por qué importa, pues, Hitchens? Porque enseña a contrariar, y de paso a salvarte —juro que no exagero— la vida.
Me refiero a la vida más allá de la vida, a tratar todas las certidumbres como lo que son, meras fabricaciones que en los buenos y malos ratos, entre valientes y asesinos por igual, llamamos ilusiones.
Importa Hitchens porque su lectura enseña, tal cual, a aceptar lo irreparable y contradictorio en las opiniones de los otros y de uno mismo.
Importa Hitchens porque busca enseñar a vivir en plena libertad; ya sea bajo el yugo de un régimen político impresentable, corrupto y asesino; ya sea bajo las tradiciones, costumbres y lugares comunes de la cotidianeidad que solamente encubren sutiles y obtusas formas de control social, familiar o individual. No olvido su frase proveniente de sus memorias, Hitch 22: “No es cierto que jamás debas beber solo. Esos pueden ser los tragos más felices que trasegarás en tu vida”.
Importa Hitchens porque algunos entre nosotros lo vamos a extrañar como ya se extraña beber whiskey blended —sí, blended, no esos perfumados single malts para narices respingadas —como a él le gustaba: de buen humor, entre amigos, en conversaciones y discusiones ruidosas.
Importa Hitchens porque, a la par de Montaigne, enseña a morir. Y a morir dignamente.
Importas Hitch querido porque vas a hacer falta. “Empaquen la luna y desmantelen el sol”. Buen viaje y hasta pronto, amigo.
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Comentarios (55)
Increible, yo no he leido a Hitchens, solo vi parte de su debate con Tony Blair...Pero bueno, ¿Quien soy yo para opinar?.
Quien defiende su opinion, por estupida que sea, algo avanza(aunque sea en el desprecio de los demas).
En un mundo post-moderno, lleno de adjetivos, yuxtaposiciones ideologicas... ¿Sera realmente posible interesarse genuinamente, por el conocimiento del ser?, ¿por buscar el valor común de lo humano, aunque sea medianamente despojados de la vanidad intelectual que supone tener la razón o ganar una discusión?
Hitchens era un periodista que escribió, entre otros, algunos libros contra la religión, que además gustaba de la polémica. Quienes quieran ver algo más, o esperen algo más, se están equivocando. No creo que sea representante de nada, ni que abanderara ningún movimiento, filosofía profunda o moda. Sólo léanlo y disfrútenlo, si el tiempo les da para eso.
Revo
Invitar a matar los miedos siempre levanta astillas, te hace ganar enemigos, y a los sumo, recuperas lo invertido en las autosatisfacciones. Por eso se convierten en amigos aquellos que invitan a la libertad.
Difícil creer que un hombre que metería en el mismo cajón al padre Solalinde que a Onésimo, a Leonardo Boff y al padre Maciel, al Dalai Lama, Sicilia, al palestino adolescente que se autoinmola, a la anciana monja que reconstruye una parcela en Haití, a los monjes cisterciences sacrificados en Argelia, al sacerdote torturado y desaparecido en la guerra sucia de algún país latinoamericano, pueda tomarse como una persona libre de creencias consoladoras (como la legitimidad de la brutal ocupación de Irak y las mentiras que la justificaban).
El alma religiosa difícilmente se queda inmóvil e imperturbable. El espíritu profético no descansa en su afán de denuncia y compromiso con toda realidad humana. Si el religioso auténtico no resultara amenazante, ¿porqué tanta persecución, tortura, amenazas, asesinatos de religiosos? ¿Estaba Hitchens amenazado por sus "implacables" "denuncias" desde sus páginas en el Variety?
En cuanto a esta paradójica, enorme impostura:
"Me refiero a la vida más allá de la vida, a tratar todas las certidumbres como lo que son, meras fabricaciones que en los buenos y malos ratos, entre valientes y asesinos por igual, llamamos ilusiones."
Como apunta Saborit, el mismo Freud "se preguntaba si el dominio ilusorio de la religión se podría hacer extensivo a otros ámbitos culturales: La conclusión de que las doctrinas religiosas no son sino ilusiones nos lleva en el acto a preguntarnos si acaso no lo serán también otros factores de nuestro patrimonio cultural, a los que concedemos muy alto valor y dejamos regir nuestra vida; si las premisas en las que se fundan nuestras instituciones estatatles no habrán de ser calificadas igualmente de ilusiones, y si las relaciones entre los sexos, dentro de nuestra civilización, no aparecen también perturbadas por toda una serie de ilusiones eróticas. Pero Freud dirá que desiste de llevar a cabo esta tarea porque "el autor no se considera con capacidad suficiente para emprenderla en toda su amplitud". Freud era consciente de que forzando esta línea de investigación, incluso su propio discurso quedaría afectado por la sospecha del carácter ilusorio de toda producción cultural".
Rosset apuntaba a "la certeza, a la seguridad con que se manifiestan determinadas creencias, como síntoma y criterio de reconocimiento de la actitud ilusoria: "la falsa seguridad es algo más que el aliado de la ilusión; constituye su sustancia misma y, en el fondo, es la ilusión por excelencia". Frente a esta seguridad ilusoria, Rosset habla de un " principio de incertidumbre" que servirá como criterio para distinguir los verdaderos pensadores de los que no lo son -así, mientras estos creerían a pie juntillas en las "verdades" que proclaman, aquéllos nunca olvidarían lo que tiene de ficción toda construcción teórica.
Concluyo con la incomodidad fundamental que provoca Camus al entender el suicidio como una experiencia cotidiana, lento y progresivo, compartido por la mayoría de los hombres, y que consiste en dar la espalda a la luz y tener miedo de respirar un aire más puro.
Romántica, diría yo, disoluta como nescafé: ¿tienes una, solamente una, idea propia, es decir tuya?; citas a Saborit (guau, qué autoridad) que a su vez hace referencia a Freud. Cuando llegué a Rosset ya estaba yo roncando en el diván.
Bueno, ¿se está hablando de "mis" ideas, las de usted o las de Hitchens? ¿Obliga usted a sus lectores a divertirlo? ¿Define usted quiénes son Las Autoridades Calificadas, o se puede citar a quien le dé uno la gana?
Si ya estaba usted roncando, qué bueno que dejó de leer; yo haría lo mismo. Hitchens es divertido, que ni qué, ya he reconocido ese hecho indudable. Y se queda uno con la sensación de mostrar agallas provocadoras en complicidad con el rebeldón...
Es toda una contradiccion hacer articulos postumos a quien no entendio la trascendencia.
Empieza por trascender tus simpáticas limitaciones idomáticas y pónle acento a "entendió", Vengador de la Nada.
Me parece que no entendiste, el texto no es para Hitchens. Ni siquiera es una elegía ni nada por el estilo. El autor resalta la importancia del pensamiento de Hitchens; la lógica de tu argumento no tiene pies ni cabeza. Aunque Hitchens fuera un materialista (en el sentido filosófico del término) eso no significa que ya no se pueda hablar de él ahora que ha muerto.
¿Hitchens crítico? Pero si es un santón del mundo moderno. ¿Criticaba algo? Sí: todo lo que el siglo de las luces ya hizo. ¿Aporta algo más? Pues nada, ni con humor lo hacía.
En fin, ¿por qué no criticar la crítica?
Parafraseando una (tontería) leída en el reciente número de Letras libres: criticar a Dios (¿se puede criticar a lo que en teoría no existe; Cioran diría que quieren criticar a la Iglesia, pero incapaces de hacerlo, se meten con el patrón)... bueno, criticar a Dios sería interesante en tiempos de Locke, ahorita, cuando para ser hip hay que ser ateo, ¿a quién le importa?
Bueno, César, pasaste la moderación, pero con el castigo de ser calificado de un tonto que escribe imbecilidades. Prefiero eso a quedar como me dejaron, comparada con el nescafé.
La libre expresión y capacidad crítica en todo su apogeo...
Mencionas "tontería", por lo que no me queda más que ponerte por apellido Tonto. ¿Releíste tu imbecilidad? Tienes más pies que cabeza. Te la repito, a ver si regresas al siglo XVIII:
Parafraseando una (tontería) leída en el reciente número de Letras libres: criticar a Dios (¿se puede criticar a lo que en teoría no existe; Cioran diría que quieren criticar a la Iglesia, pero incapaces de hacerlo, se meten con el patrón)... bueno, criticar a Dios sería interesante en tiempos de Locke, ahorita, cuando para ser hip hay que ser ateo, ¿a quién le importa?
Es divertido que un personaje no pueda encontrar más argumentos que un evidentemente mal escrito párrafo. En fin, a mi no me pagan por pulir mis textos para una revista -fue una breve respuesta redactada entre comidas- y además, una vez enviado un comentario no se puede corregir. Ni modo. A mí no me dan un mes para escribir loas a mis héroes, porque de argumentos, nada: son simples loas a un "intelectual" que sí es libre, no como los otros, ¿verdad?
Siga usted con su ídolo que lo conducirá a la "verdad" y a "vivir despierto". Derroque ídolos para sustituirlos con otros. Y sobre todo: si alguien intenta discutir con sus verdades, busque la salida más fácil: quejarse de que no tiene ideas propias pues cita mucho; quejarse de la redacción de un párrafo apresurado. Total: usted ya es libre.
Y claro que tengo más pies que cabeza: tengo dos pies y sólo una cabeza.
Bien, hay que criticar la crítica. ¿La tuya qué aporta? Nada; antes que tú un montón de académicos han dicho las palabras mágicas para descalificar casi todo: "todo lo que el siglo de las luces ya hizo", es decir, "todo lo que la poesía del neobarroco ya hizo", "todo lo que el expresionismo abstracto ya hizo". Con qué facilidad se desacreditan las ideologías o cualquier tentativa de construir una estética o una ética hoy en día. Si vamos a caer en ese bache, seamos radicales, ¿para qué escribir si con toda seguridad ya alguien anteriormente escribió lo mismo que tú? ¿para qué crear? ¿para qué pensar, incluso? Tus ideas ya las tuvo alguien, y seguramente fue mucho más imaginativo. ¿Para qué criticar la crítica si ya se ha hecho?
Bien, muchacho, radical. Tu crítica postmoderna (de verdad crees que ya no se puede escribir nada original; debo decir que eres poco arriesgado) es más curiosa que interesante. Podría hacer la crítica (no la hice, ¿consideras crítica mi apunte?), pero llevaría tiempo, muchacho.
Yo no recuerdo que ningún académico diga nada de eso. Al contrario, son bonachones y lo único que dicen ante la repetición es "ahí hay un tema de estudio". "Se descreditan las ideologías o cualquier intento de" ... Ahora resulta que esto es una ideología, Bueno, es divertido. Nos vemos. No se tome tan a pecho todo, caballero. Aprenda a reírse. Nomás di un punto de vista del santón Hitchens. La crítica que tanto pide se hará en un lugar adecuado y en su momento. Pero no será a este señor, no merece el esfuerzo: será a la manera de ver el mundo (que no es nueva: es la que ya tenemos, es la del mundo moderno) que defiende.
César: ve con Romántica Disoluta, directo al diván.
Bueno, me habría reído si tu "apunte" fuera ingenioso o tuviera cualidades humorísticas (creo que careces de lo mismo de lo que te quejas de Hitchens). Sólo te pediría que leyeras nuevamente tus "apuntes" y pensaras si en realidad en todas esas líneas has dicho algo importante. Yo lo resumiría así: Hitchens, santón, sin humor, criticar la crítica, lo que el siglo de las luces ya hizo, aburrido. Todo con la más absoluta ligereza. Nada de nada.
Pues es que no estoy haciendo un ensayo, mano. Ni siquiera es una crítica verdadera (no puse los argumentos). Ah, y lo más importante: no te estoy vendiendo nada como si fuera el santo grial. ¿A poco un comentario donde pongo en duda los valores de Hitchens puede contener humor, crítica y demás? En fin, señor, le digo, hasta estos comentarios los toma usted muy en serio.
Hitchens era tan santón que incomodaba: le faltó ser radical para ser aplaudido. Tal vez porque los temas de su escarnio no eran nuevos -eran modernos- y eso no es hip. Y es que el asco que aún genera don Hicth es secretamente doble: por un lado, el escozor de sus escritos, por el otro, su figura pública. Molesta la atención que genera en la discusión pública -donde cada quién trae su agenda de temas que considera importante-, lo cuál crea una critica de la crítica (para sopesar su relevancia), seguido de una crítica, de la crítica de la crítica (que calibra el peso de tal juicio) y así ad absurdum.
Y es que resulta ingenuo medir la relevancia de una figura crítica únicamente por el contenido de sus diatribas. Importa Hitchens porque fue efectivo, no por las presas que cazaba, sino por el ruido de sus tiros. Aún se oyen. Aún siguen levantando molestias. Y aquí estamos como prueba indirecta de su relevancia.
Pues no es tan molesto en realidad (tal vez su estilo sí lo sea, sin sentido del humor) nomás es un tipo de moda que me parece aburrido y dado que no estaba haciendo nada quise decir algo. La verdad nada de escozor me provoca. Al menos a mí me provoca más escozor Marx (y por ejemplo, Nietzsche sigue causándome conflictos: hay libros que me parecen muy buenos y otros a los que detesto) que este sujeto. Nada más qué comentar.
¡Eres todo un Hitchens!
Bien, César, por tu excelente capacidad de síntesis. Poco que agregar... Triste su apasionada defensa de la invasión a Irak, pero aún más triste es simular agallas cuando no hay enemigo a quién confrontar. Así como el Dude de los Cohen es el prototipo del héroe moderno, Hitchens es el prototipo del falso héroe postmoderno: Consumo fácil, rápido y masificado; nunca demasiado incómodo.
Creo que te equivocas. Claro que hay enemigo al cual confrontar, y no es desde luego Dios, seguramente tampoco la Iglesia, el enemigo es el propio pensamiento debilitado, las ficciones que operan sobre esas masas que comentas. Hitchens no era un héroe, no hay héroes, era un tipo que comprendía el funcionamiento del entramado ilusorio de "lo real". Es fácil criticarlo por ese aparente "consumo fácil, rápido y masificado" pero creo que no es motivo para denostar su pensamiento (que es finalmente lo que importa, no el personaje).
¿Qué cosa es el "pensamiento debilitado"?, ¿qué cosa son las "ficciones que operan sobre esas masas que comentas"? Lo que quiero poner en claro es que no hay pautas reales para decidir que las convicciones de Hitchens (algo aburridas para mi gusto; no las censuro, apunto que son aburridas: Twain era ateo de manera mucho más imaginativa) hablan de la "realidad" y las convicciones de las personas religiosas, no. Por otra parte, no todas las religiones postulan a un dios creador, así que más de las cuatro quintas partes de sus críticas a la religión (recicladas porque no aportan nada nuevo salvo un estilo dizque combativo y muy apto para el consumo fácil) se derrumban.
No se confunda; no estoy negando la crítica. Al contrario: invito a criticar a la misma crítica. ¿Por qué aceptamos su pensamiento como crítico y "real" y otros, no? Misterio.
Nada que haya leído del señor Hitchens es interesante. Los argumentos esgrimidos fueron lejanamente simpáticos hace cien años. Hoy debo decir; no lo son.
Ah, no es nada personal, ¿qué es el "entramado ilusorio de lo real". Eso me suena a budismo.
Más aburrido que las convicciones de Hitchens considero al relativismo, a esa manera de pensar que habla de cómo no hay pautas reales para decidir nada. Parafraseando al filósofo francés Michel Onfray, podría decir que todas las formas de pensar son hasta cierto punto respetables, pero jamás tendrá el mismo valor para la vida (el buen Nietzsche) el pensamiento que proviene de la superstición que el pensamiento que proviene de la razón. No se trata de comparar a Hitchens con Twain o con Sartre o con Hume o con Twain, ni me parece motivo de descalificación si fue poco o muy imaginativo. Así como tampoco importa si sus ideas te parecen aburridas (tal vez tu te encuentres un escalón más arriba que el mismo Hitchens y que la mayoría de las personas que consideran su pensamiento propositivo). Yo te propondría que sintetices, si tan bien conoces la obra de Hitchens, esas cuatro quintas partes de sus críticas a la religión que no aportan nada nuevo, y podemos discutir sobre el tema. Ah, y para que puedas entender lo que es "el pensamiento debilitado", "el entramado ilusorio de lo real" y "las ficciones que operan sobre...", te recomendaría leer a Slavoj Žižek, a Clément Rosset, a Jean Baudrillard y desde luego a Nietzsche. Creo que no es el medio para darte un curso al vapor sobre dichos temas.
Grandes autores los que mencionas... Pero no son todos los que están.
"Que nuestras hipótesis no vayan más allá de nuestra voluntad creadora", advertía Nietzsche. Este es el malestar fundamental del star system intelectual.
El pensamiento de la teología moderna ha sido realzado por los escritos de Feuerbach, Sartre y Camus. Bultmann, Tillich y Rahner fueron influídos por Heidegger. Pero es imposible imaginar un diálogo entre Dawkins, Harris y Hitchens, porque su teología y su profundidad cultural son muy rudimentarias y por ello, fácilmente digeribles para un público de escasa preparación y urgente necesidad de divertirse.
Primero que nada, se agradece la inteligencia y mesura de tus comentarios. Voy de acuerdo contigo en muchas cosas, no en todas. Me parece que efectivamente, la obra de Hitchens no tiene la profundidad filosófica de Feuerbach o de Russell o de Onfray, jamás aspirará a la densidad de dichos autores. Sin embargo no lo restaría méritos, creo que ese componente de "adelgazamiento intelectual", de pensamiento comprensible para las masas es más una cualidad que un defecto; creo que los Hitchens son necesarios, que sus propuestas merecen ser leídas por el sujeto promedio (que probablemente jamás llegue a conocer la obra de Sartre o de Feuerbach). Es decir, su pensamiento es potencialmente peligroso para "el público de escasa preparación y urgente necesidad de divertirse", amenaza sus certidumbres, los interroga, los hace conflictuarse un poco. Eso me parece muy rescatable.
Gracias por responder a mi comentario. Tomo en cuenta tu respuesta para revisar mi elitismo y rigor.
Me gustaría mucho que los grandes teólogos contemporáneos contaran con interlocutores profundos dentro del ateísmo. Finalmente, no hay tanta "separación", todos enfrentamos una ya huérfana necesidad de sentido. Y a los primeros cristianos y musulmanes los llamaban "ateos" en su tiempo. En esa tensión nos movemos y navegamos en el mismo barco.
Hay una lectura relativista de la obra nietzscheana, mi estimado, así que no me saques a este (ese sí) muy interesante escritor a cuento. Por otra parte es curioso que lo cites. Para Nietzsche no es la razón (al menos no la razón moderna) una opción realmente importante. Bueno, pero da igual, sólo recuerde su crítica a Eurípides y a Sócrates (y la propuesta del Sócrates músico).
A lo que voy: ¿quién es el que va a decidir lo que viene de la "razon" y qué viene de la "superstición"?, ¿usted? ¿Usted nos va a llevar a la verdad? ¿Y los que no crean en ello qué son?, ¿qué haremos con ellos? Adoctrinaciones, asesinatos, juicios sumarios, o simplemente reeducación para introducirlos a la verdad y a la "libertad de pensamiento".
No compliques las cosas, César, "la verdad" no viene a cuento. ¿Quién decide lo que proviene de la razón y lo que proviene de la superstición? Espero que tú, yo y las personas razonables, ¿acaso necesitamos un "Amo" que lo defina? Si te digo que el mundo se va a acabar en el 2012, ¿lo creerás? Si te digo que Jesús caminó sobre las aguas, ¿te parecerá aceptable? Hitchens no propone asesinatos ni adoctrinamiento, simplemente cuestiona a las religiones como proveedoras de una ética inequívoca u honesta. Olvidemos el trasfondo metafísico, simplemente hay que preguntarnos si la mayoría de las religiones no provocan más barbarie de la que logran evitar. Me parece que es un tema que no ha perdido su caducidad, ¿es aburrido apelar por una ética más honesta, por una filosofía que coloque lo humano como punto de partida?
Me parece bien cuestionar para que el lector analice, piense, decida. Finalmente la libertad de creer ahí sigue. No sé a qué "mayoría" de religiones te refieres cuando mencionas que tal vez "la mayoría" de ellas "provocan más barbarie de la que logran evitar." No me parece que las religiones traten de "evitar" ningún tipo de barbarie, ni tampoco que sean en sí las provocadoras de ella. Muchas veces el fanatismo anida precisamente en la barbarie misma y no puede crear otra cosa que lo que más tiene. Sólo como algunos ejemplos de su fundamento, el de las religiones en general, menciono lo siguiente: el hombre trata de explicarse a sí mismo, su existencia, su por qué de ser, de estar; explicar entonces también su muerte y sobre todo darse una forma de trascendencia después de la muerte, tal vez para no tenerle miedo (que de suyo por desconocida a muchos da temor), para tener un asidero cuando un ser querido muere, para tener una forma de vida mediante coranes, biblias, decálogos, etc., que den la pauta para evadir la propia responsabilidad de decidir sin que alguien venga a decírmelo "no matar", "no robar", etc., etc. El problema es si cuando cuestionamos las bondades de una práctica religiosa lo hacemos para lastimar, para agredir o para realmente hacer reflexionar. Finalmente la libertad de creer ahí sigue, finalmente la libertad de desechar lo que no nos parezca un análisis serio también ahí está.
Sin duda muchas prácticas religiosas han llevado a muchos a llevar a cabo verdaderos actos de barbarie. A las religiones, si bien en su origen meramente fundamental las podemos explicar como una forma de llevar al hombre a "re-ligarse" con "su creador", con "su dios", es un hecho que se les ha utilizado a lo largo de la historia (y se les sigue utilizando) para fines de control político o doméstico, social´o personal y aún con fines económicos. Muchas veces son un medio, otras un pretexto. El supersticioso requiere de una religión aunque no todos los religiosos sean supersticiosos. En su unión con lo religioso, lo político encuentra la mejor herramienta, es una lástima, es penoso, es vil. Personas con autoridad religiosa abusan en lo particular y en lo general, no lo podemos negar, se han dado a la tarea de crear altares para sacrificios de animales, de humanos, inquisiciones, sanedrines, crucificciones, iztapapalas, pederastías. Es una lástima, es penoso, es vil la utilización de una religión para fines tan nefastos tantas veces.
Aunque no podemos dudar de lo que en nombre de una u otra religión se ha hecho en contra de tantos, tampoco podemos dejar a un lado que a muchos da paz, da una forma de vida en la que se promueve el amor (no hablo de candidatos) o la ayuda al prójimo, apoyo en cualquier situación de tristeza o debilidad por ejemplo o sentir que cuando mueran no morirán y aún tendrán una vida mejor como lo que dijera Santa Teresa "Y tan alta vida espero, que muero porque no muero". Todo esto, si se quedara en cada individuo, otra cosa sería, pero cuando quiero que otro crea en lo que yo, cuando me ofendo porque se critica que creo o que no creo, entonces sale a la luz nuestra parte bárbara no resuelta. Muchos cristianos quieren parecerse a Jesús en lo de los latigazos a los mercaderes del templo pero no en su bondad, en su humildad. ¿Qué dicen de humildad los papas ataviados con sus oros y ostentaciones? Su ostentación es vil, es penosa, es vergonzosa, es de analizarse sin ofenderse. ¿Qué dice el budista de su humildad ostentosa, que de tan humilde y ostentosa se vuelve vanidad? Es de analizarse sin ofenderse. Pero sólo unos ejemplos de casos aislados de barbarie. El problema no es, generalmente la religión o el creer en un creador o un dios regidor de los destinos del hombre, el probema es su utilización para tantos fines mezquinos personales o sociales.
Ojalá pueda haber más gente que analice sin predicar, sin intentar "convertir", sin ver en los no creyentes a sus enemigos. Ojalá pueda haber más gente que analice antes de "convertirse" en un fanático cristiano de la denominación que sea o en un islamista. Ojalá los "practicantes", "creyentes" dejen de sentirse ofendidos. Ojala los "no creyentes", los "no practicantes" dejen también de sentirse ofendidos porque alguien va a la Villa el 12 de diciembre. ¿Es que sólo puedo encontrar formas de vida buenas en una religión, es que no me doy cuenta de las veces en que hago algo malo en contra de alguien?
¿Por qué la calificación de "más honesta" la filosofía de poner al hombre como punto de partida? ¿Por qué "más honesta"? ¿Ves?
El bárbaro encuentra los mejores pretextos y medios en las religiones pero también cuando dice no creer en nada.
Muy buen comentario.
Saludos
Qué bueno que coincidamos, Revovatsu. Igual, saludos.
Es interesante lo que escribes: "el problema no es, generalmente la religión o el creer en un creador o un dios regidor de los destinos del hombre, el probema es su utilización para tantos fines mezquinos personales o sociales". Sólo te preguntaría, ¿se puede realmente separar una cosa de la otra? ¿No será parte de la esencia misma de la religión que se preste a la construcción de ese tipo de goces perversos?
En su origen, en muchos casos, una religión, me parece, puede obedecer a fines que nada tienen que ver con la mezquindad con la que luego podría ser y ha sido usada. No podemos negar que, mayormente, las religiones han obedecido al deseo del hombre de tratar de dar un sentido a su origen, una respuesta a por qué es o por qué está; de tratar de encontrar una forma de vida; de encontrar en esa forma de vida apoyo para aprender a amar, tratar con su prójimo; dar una explicación a la muerte, de pretender ayudar al cosmos, etc., etc., y, eso no puede ser malo. Mucha gente requiere de estos apoyos y la muestra es la existencia de tantas y tantas religiones a través de la historia. Sin embargo, no podría negarme a pensar que muy probablemente, en muchos otros casos seguramente no es posible separar el fin mezquino del medio. Es un hecho que sea cual sea el origen de una religión, en su práctica muchos encuentran una herramiente muy efectiva para ejercer diversas formas de control. El problema es, una vez más, que vemos al hombre que quiere dominar al hombre y, entonces se vale no siempre de diablos, a veces también de ángeles. El punto al final de cuentas, estemos donde estemos, siempre debiera ser el de tomarnos un momento o unos momentos para discernir y así decidir. Me parece que, salvo en casos patológicos, siempre sabemos lo que es bueno y lo que es malo. Tal vez sea un poco más difícil darnos cuenta si nos están manipulando, si alguien quiere ejercer algún tipo de control sobre nosotros en paticular o sobre la sociedad a la que pertenecemos pero me parece que con el tiempo lo vamos logrando: ya no hay Inquisición, ya no hay sacrificios al buen Huichilopoztli, algunos Macieles han sido desenmascarados. Quedan cosas como las peregrinaciones en las que aún mueren enfermos, rodillas sangrantes por andar de rodillas, espaldas laceradas por flagelaciones, papas decorados con oros y joyas, nuestro primer o segundo sugar en aportaciones al Vaticano, quedan lastimosas y políticas iztapalapas. Yo espero que un día se practiquen o se dejen de practicar religiones... con discernimiento., que los fanáticos de unos y otros bandos sean menos y se dé paso al respeto.
Saludos.
No, eso es común a toda ideología: el ser humano es un ser adoctrinador por excelencia. No es la religión la creadora de dichas monstruosidades: es el ser humano. Recuerdo un cartón de Peanuts en donde Snoopy planea hacer un libro de teología y explica que tiene el título perfecto: ¿Alguna vez ha pensado que USTED puede tener la culpa?
Hay que distinguir entre la sensación de lo sagrado y la institución religiosa.
Finalmente, repito: no todas las religiones son monoteistas ni postulan a un dios creador; es más, algunas de ellas son tan flexibles que permiten la integración de otras tradiciones y puntos de vista, caso del hinduismo; sus modernos roces con el Islam se deben a motivos políticos y nacionalistas -fuente de los odios modernos: la ideología laica- además del integrismo islámico. Y tampoco es lícito decir que otras religiones hayan sido sólo creadoras de esos odios. A diferencia de las ideologías que siempre comienzan señalando un enemigo a vencer (otras naciones, otras clases, otras razas, otras civilizaciones, otras maneras de pensar -¿verdad Hitchens?); las religiones en sus presupuestos fundamentales señalan la búsqueda de la integración (algunas de manera integrista, como el Islam -en cuyo seno nació una gran civilización a pesar de que los supuestos de esta religión no me resultan atractivos-; otras de maneras pluralista, como el taoismo, el hinduismo o las religiones animistas).
Ok, tú dices que "No, eso es común a toda ideología: el ser humano es un ser adoctrinador por excelencia. No es la religión la creadora de dichas monstruosidades: es el ser humano. Recuerdo un cartón de Peanuts en donde Snoopy planea hacer un libro de teología y explica que tiene el título perfecto: ¿Alguna vez ha pensado que USTED puede tener la culpa?
Hay que distinguir entre la sensación de lo sagrado y la institución religiosa".
Vuelvo a lo mismo, ¿podemos en realidad separar las cosas? Tu argumento podría aplicarse a muchas otras insituciones e ideologías, "no, la burocracia no es ineficaz, son ineficaces las personas que la llevan a cabo". Finalmente es el ser humano el creador de dichas construcciones; me parece que confiar en una "Religión Conceptual" (en el sentido lacaniano del "Judío Conceptual"), es negar su obscenidad inherente, apelar por algo que nunca ha existido.
La mística no es una religión. No provoca muertos ni adoctrinamientos. El hinduismo no es una religión evangélica: no promueve su credo; tampoco las religiones animistas lo son. Vaya, ni siquiera el monoteismo vivo más antiguo (el judío) es evangélico. Así que no todas las religiones son doctrinarias.
Respecto a si todas generan odios. Lo dudo. Ni las religiones son un llamamiento al odio ni puede decirse que las religiones occidentales (y para seguirle y no huir con otras tradiciones: el cristianismo, la única religión que ha conocido occidente) es una religión de odio.
Las iglesias han tenido errores: han dicho odiar donde Jesucristo dijo amar. Ni duda cabe. ¿Es argumento para decir que el SENTIMIENTO de lo sagrado es "malo"? Podemos juzgar a la iglesia; podemos juzgar, mejor aún, a algunos miembros de la iglesia (a otros, aceptar su vocación humanitaria, su integridad como personas, algo que los ateos furibundos parecen incapaces de hacer); ¿cómo juzgar el sentimiento de lo SAGRADO?
¿Es que vamos a legislar y a decir lo que la gente puede sentir o no? ¿Arquitectos de almas? Y bueno, en caso de que nos atrevamos a hacerlo, ¿qué pondremos en su lugar? Los tiranos del siglo XX propusieron la política. ¿Stalin, Pol Pot, Hitler, Mussolini?, ¿No son el estado total y perfecto que perseguía Hegel? Y lo mejor: alejados de cualquier ilusión "trascendental" y ficticia.
Puede usted decirme: hay que oponer a la ortodoxia la libertad. Perfecto, sólo que la libertad que se propondría entonces sería una mutilada: vale todo EXCEPTO sentir (¡prohibido sentir, por San Hitchens!) algo en relación a lo sagrado. "Es malo"... o para decirlo a la Hitchens: "No es bueno".
Ya que legislamos sentimientos, ¿por qué no proscribir a los poetas de la República? Meten ruido a lo que debe ser razón. Y además muchos de ellos son gentes de lo peor, guácala. Hay algunos "buenos" (¿respecto a qué moral?), pero híjole, hay que decirlo de una vez: EL ARTE NO ES BUENO.
En cuanto a la barbarie que mencionas, ¿no te parece curioso que Hitchens avalara las atrocidades contra el pueblo iraquí, en nombre de una sarta de mentiras ya demostradas? ¿Que estos "nuevos ateos" demuestren tan poco interés por la injusticia, la miseria y la humillación que ellos deploran? ¿Fueron las guerras mundiales, las masacres estalinistas, los genocidios perpretados en los regímenes de Mao y de Pol Pot, motivados por cuestiones religiosas? Son preguntas machaconas que nunca logran respuestas... Ya todo está acomodado en la mitología progresista, lleno de polvo y telarañas, intocable, incuestionable...
Me gusta mucho la raíz etimológica de la palabra "religión" como "re-ligar". Pero también me gusta su acepción de "re-leer". Una invitación amplia al aire fresco.
How dare you, ¿cómo te atreves a hablar en nombre de quienes sufrieron bajo el regimen de Hussein, Romántica Disoluta? Házte un favor: lee La toma de Bagdad de mi amigo y colaborador de esta revista diabólica, Jon Lee Anderson, no te aflijas, Jon es el mejor biógrafo del Che Guevara y vivió en La Habana para escribir esa monumental biografía. Lee acerca del regimen bajo el partido Bath, luego al diván y a Saborit y a cuántos genios. Saludos y como diría Hitchens, que sí firmaba con su nombre como lo hago yo y lo hacemos quienes publicamos en Letras Libres, sorry, I have to go into more pressing business.
Discúlpenme por intervenir a estas alturas del partido, pero aquí hay una confusión que sería conveniente esclarecer: El argumento de la disyuntiva Sadam o intervención es falaz. Sadam y la guerra nunca fueron opciones a elegir sino elementos integrales de la misma política imperialista de los Estados Unidos. Para no meternos en berenjenales históricos no nos vayamos más atrás de los 90', pero es innegable que a más tardar desde el final de "Desert Storm" el régimen de Sadam y la invasión del 2003 solamente pueden considerarse como barbaridades patrocinadas y perpetradas por los "Aliados" contra el pueblo de Irak. Y no es esta la primera vez que sucede algo así en la historia. Recordemos al Viet Minh que luego se transformó en Viet Cong -upps- , o a los Talibanes -que en mi juventud salían de entrañables y enternecedores amiguetes de John Rambo en la película favorita de Ronny Reagan -, o al Carapiña Noriega, etc., etc.
El esquema es siempre el mismo. Es como si metes un perro rabioso a la casa de tus vecinos y luego, con el pretexto de que hay que sacarlo, le mandas una horda de Hooligans que acaban de desgraciarles la vida. Uno puede ser cínico y decir que esa política es necesaria para defender nuestros intereses económicos y geoestratégicos, y que posí pobres vecinos, pero pus nimodo así es la vida y mejor ellos que uno. Lo que no se vale es que una persona inteligente -como sin duda era Hitchens- se ponga a hacer una apología de las barbaridades, que deplore la violación de la hija, la mutilación de los padres, la muerte del hijo, pero las justifique por ser el precio a pagar para evitar que el perro siga mordiendo; porque una persona inteligente sabe perfectamente que el perro no está allí por casualidad, y que hay maneras de liquidar al perro sin hacer víctimas de a quién supuestamente se está liberando.
Un saludo cordial
Andrés Paniagua Curiel.
Andrés no tiene empacho en demoler algunas de las grandes ilusiones consoladoras que nos sirven de chupón. Sigamos pensando que los genocidios actuales, las hambrunas, las grandes migraciones, la esclavitud, el aumento del desempleo a nivel global, el deterioro ecológico y las crisis financieras mundiales se deben a no ser lo suficientemente laicos. Vamos, sigamos divirtiendonos con lo que nos digan y pidamos, al vacío, que no nos toque a nosotros.
Un saludo muy afectuoso para el estimado y siempre lucido Andres.
(Mi teclado omite acentos a capricho, como en "Andres". Sorry.
Un saludo igual de afectuoso a ti Romántica. Siempre es un placer leerte quebrando esquemas con tus comentarios eruditos. Nomás si haz algo con tu teclado alburero, ¿como está eso de "siempre lucido"?
Ja!! Son los ineludibles azares de la vida, brillante Andres. Se trata de un texto predictivo, que en forma misteriosa vive su propia vida. No hay forma, cuando te escribo, de poner lucido del "otro". Algo habrá entonces; si el río suena...
Hablo en nombre de la realidad que demuestran los miles de muertos civiles, y el trafique de armas con el régimen antidemocrático que intenta dar un golpe de estado, en la destrozada Irak.
Las matanzas se perpretaron hace más de veinte años, cuando Hussein era amiguito de Estados Unidos. Nadie se interesaba por lo que estaba sucediendo, nadie intervino para evitarlo.
Ya he explicado que mi profesión me impide firmar con mi nombre; ¿cambiaría algo que firmara como la señora Anselma Guiú? En Letras Libres tienen mi correo personal con mi nombre; yo no tengo el suyo ni me interesa. No sé si es su nombre verdadero, eso no cambiaría nada; yo a usted no lo conozco ni sé dónde vive, ni sé qué cara tiene. Mi única referencia es lo que escribe, estamos en igualdad de circunstancias. El buen Gabriel Zaid no permite que se difunda ni su fotografía, porque sabe que lo valioso es su pensamiento.
Me presenté personalmente con el Sr. Sheridan, estreché su mano y le dije quién soy. Con usted no lo haría, me daría terror.
Atienda su "pressing business"... ¡pero qué hombre tan importante, caray!
Lo saludo y me despido. Difícilmente me sentiré invitada a leerlo y comentarlo. me hubiera ido mucho mejor con un aplauso incondicional: ES SUYO, para usted y para sus críticos incriticables.
R.I. de Guiú de la Borbolla Menchaca Marquesa de la Cebolla López y Ya.
P.D. Para el maestro regañón, escritor profesional: "Régimen" va con acento.
Para el informado ex-colaborador de la revista, ésta era la "preocupación" norteamericana por el genocidio que llevaba a cabo Hussein:
Newsweek afirma que EEUU ayuda a Irak a desarrollar armas biológicas en años 80:
Los Estados Unidos ayudaron a Irak con asistencia para desarrollar armas biológicas en los años 80 cuando Irak e Irán estaban en guerra, reportó la revista Newsweek en la nota de portada del domingo.
Durante los 80's, cuando Irak estaba en guerra con Irán, los Estados Unidos decidieron ayudar a Irak y comenzaron a suministrar al líder iraquí, Saddam Hussein, con provisiones y equipo militar, incluyendo cargamentos de "bacteria/fungi/protozoa" a la Comisión de Energía Atómica Iraquí, citó a funcionarios de EEUU la revista de amplia circulación.
Y Hoy, la preocupación por la democracia persiste:
Washington.- Días después de que su último contingente de soldados en Irak saliera del país, Washington ultima los detalles de una venta de alrededor de $11,000 millones de dólares en armas y entrenamiento a los militares del país árabe.
Según informó hoy el diario "The New York Times" en su edición digital, el Pentágono ha decidido proceder con la transacción pese a las preocupaciones de que el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, está tratando de crear un estado dominado por un único partido chií, y abandonar el sistema de Gobierno de la alianza actual.
HOW DARE YOU!
Vamos, a impresionar a la abuelita con Alzheimer... ¿O he tocado un asunto de fé? ¿O Hitchens tiene la última palabra, como sumo pontífice de los crédulos de papel?
De acuerdo y en desacuerdo con su comentario. En efrecto, no somos nadie para hablar de las atrocidades que cometió el régimen de Hussein (ni el de tantos regímenes más alrededor del mundo), pero, ¿eso justifica las (otras) atrocidades que cometieron los ejércitos de ocupación? Ah, leo que Hitchens no proponía asesinatos ni adoctrinaciones. No: proponía guerras en contra de los que amenazaban SU idea de civilización. Atención: no estoy defendiendo a los muchos actos reprobables de las iglesias (y de nuevo: confunden a lo sagrado con la institución, deberían leer a Eliade o ya que son lectores de estas páginas, a Paz), sino que apunto que ello no justifica sentirnos "superiores" ni más "evolucionados" (otro concepto que debe ser puesto en tela de juicio)... vaya, ni siquiera menosa brutales.
También olvidan que no toda la iglesia es la que genera esas guerras (prácticamente ninguna guerra moderna ha sido por motivos religiosos: ni siquiera la yihad prende realmente; la respuesta en cambio no deja de aparecer). Olvidan a miembros de la iglesia como el reciéntemente fallecido Samuel Ruiz. Podemos criticarlos en ciertos aspectos, pero su actitud propende al diálogo y a la conciliación, al entendimiento de otras culturas y de la pluralidad humana (Plural, ¿como que eso era una revista, no? Bah, seguramente ideada por mentes relativistas y anémicas que no conocen la VERDAD). Hitchens no buscaba dialogar; no quería entender al otro: pretendía adoctrinar.
Hitchens: "Dios no existe." Dios: "Hitchens ya no existe" (con perdón de Rock 101 en los 80).
Hitchens: "Dios no existe". Dios: .......... (estamos esperando que diga algo, pero las evidencias indican que Hitchens tenía razón), a menos que Juan H sea Dios, lo cual tampoco está comprobado.
Un creyente te diria que la voz de Hitchens se ha apagado ya mientars la de Dios sigue resonando.
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