Elecciones en África: Sudáfrica

Junio 2, 2011 | Tags:

 

La nación del arcoíris, como se suele llamar a la República Sudafricana por la pluralidad racial, cultural, religiosa y política que la caracteriza, acaba de dar una vez más una buena lección de la práctica democrática electoral en África en donde, por regla general, se acostumbra asistir a carencias logísticas preelectorales, enfrentamientos partidistas, fraudes y parcialidad del árbitro electoral.

Este país de casi 48 millones de habitantes, después de vivir durante cuarenta y tres años bajo el régimen del apartheid[1], es en la actualidad el más estable, política y económicamente, del continente africano.

Las primeras elecciones multirraciales en la historia de Sudáfrica  (26 a 28 de abril de 1994) se llevaron a cabo de manera libre y transparente y culminaron con la victoria del poderoso partido de oposición de mayoría negra: el Congreso Nacional Africano (CNA). Su líder Nelson Mandela, encarcelado durante 27 años por su lucha anti apartheid, se convirtió en el primer Presidente negro de la nueva República Sudafricana multirracial.

Mandela ejerció su mandato presidencial, en los términos constitucionales, durante cinco años con la posibilidad de una reelección; pero, debido a su edad y estado de salud prefirió no buscarla.  En su lugar, su vice presidente, Thabo Mbeki, fue postulado a la presidencia y el 2 de junio de 1999 resultó electo. Más tarde Mbeki buscó  y logró la reelección (14 de abril de 2004). Sin embargo, el 21 de septiembre de 2008 el CNA le solicitó su dimisión acusándolo de haber conspirado en contra de Jacob Zuma. Zuma había sido vicepresidente de Mbeki hasta 2005, fecha en la que fue separado del cargo por supuestos escándalos de violación y corrupción[2].

Habiendo dimitido Mbeki, conforme a los estatutos del CNA y en el marco del sistema político sudafricano, Kgalema Montlanthe, quien se desempeñaba como vice presidente del Congreso Nacional Africano, fue nombrado presidente interino.  En las elecciones presidenciales que siguieron (6 de mayo de 2009) Jacob Zuma, presidente del CNA desde 2007, fue electo presidente de Sudáfrica[3].

En los 17 años que lleva en el poder el CNA no se han logrado resolver los problemas de Sudáfrica. Las condiciones socioeconómicas de casi 40% de los sudafricanos son críticas y viven con menos de 2 dólares diarios. La nación del arcoíris es el país con el mayor número de personas que viven con VIH/Sida en el continente (alrededor de 6 millones de infectados); hay desigualdades sociales muy marcadas, la tasa de desempleo es alta (23,30 % según la estimación de 2010) y hay una gran carencia de servicios en  muchos barrios negros. Por otro lado, es necesario reconocer que ha habido un paulatino esfuerzo gubernamental para resolver estos problemas. A partir de 1994, hubo ciertos progresos en cuanto a demandas sociales y hoy día el 93 % de los hogares tiene el agua cerca de su casa, contra 62 % hace diecisiete años y 84 % están conectados a la electricidad contra 36 % de los tiempos previos al CNA.

Elecciones

La República de Sudáfrica se divide en 9 provincias y posee 3 capitales: Ciudad del Cabo o Cape Town es la capital legislativa; Pretoria, es la capital administrativa (a 50  kilómetros de distancia se encuentra Johannesburgo, el centro económico, financiero e industrial del país con casi 7 millones de habitantes) y Bloemfontein la capital judicial. Las nueve provincias se dividen en 52 distritos, 6 de ellos son metropolitanos y 46 municipales.

El 18 de mayo de 2011 se celebraron las cuartas elecciones municipales desde la instauración del régimen multirracial. En estas participaron los partidos: Alianza Democrática, Zulu Inkatha, Congreso del Pueblo, Partido Nacionalista, CNA, Partido Comunista Sudafricano, Frente de Libertad, Partido Progresista Federal y Movimiento Democrático  Unido, entre los más relevantes.

Las elecciones, de acuerdo con el Presidente de la Comisión Electoral Independiente (IEC) Pansy Tlakula, se desarrollaron en medio de un ambiente ordenado; salvo fallas menores como retrasos en la entrega de las boletas, fallas de los scanners de las tarjetas de identificación de los electores, cortes de electricidad o presencia de cocodrilos en ciertas zonas; 23,6 millones de sudafricanos[4] votaron para renovar las cabezas de 8 metrópolis, 226 municipios ordinarios y 44 distritos[5].  

Tres días después de las elecciones, y tal como estaba previsto, la Comisión Electoral Independiente anunció una holgada victoria por parte de la  CNA,  logrando el 62% de todos los municipios en juego. 

CNA ganó Ciudad del Cabo y se apoderó de siete de las ocho regiones metropolitanas del país, Johannesburgo, Thekwini (Durban), Tshwane (Pretoria) y  Nelson Mandela Bay (Port Elizabeth)[6], entre otras.

Lo más interesante después de la proclamación de estos resultados, es que ningún partido contestó el escrutinio como suele ocurrir en buena parte de África. Este caso muestra la madurez política del pueblo sudafricano para llevar acabo procesos electorales dentro de un clima de confianza, libertad, transparencia y limpieza competitiva en la arena política. Esta madurez es un ejemplo[7] del que el resto de África debería sacar un par de lecciones.



[1]El apartheid era un sistema de explotación económica basada en la política de discriminación racial y segregación social que favorecía a la minoría blanca frente a la mayoría no blanca en Sudáfrica. Fue instituido desde 1948 y terminó en 1991.

[2]El 8 de mayo 2006 la Suprema Corte de Johannesburgo lo exoneró del cargo de violación y el 20 de septiembre de 2006 fue librado de las acusaciones por corrupción.

[3]Ver Jeune Afrique, Fichas por país/Cronología, 2011

[4]La tasa de participación fue de 57,6 % contra 48,4 % en 2006.

[5]Ver Jeune Afrique, Fichas por país/Cronología, 2011

[6]Ver Jeune Afrique, 22/05/2011

[7]Recordemos los tristes y vergonzosos casos de Côte d’Ivoire, Uganda, Gabón, Nigeria, Chad, República Centroafricana o Guinea-Conakry donde, sea que los partidos de oposición no reconocieron la victoria del partido en el poder (Uganda, Gabón, RCA, Nigeria, Chad), sea que el partido en el poder no quiso reconocer la victoria de la oposición (Côte d’Ivoire, Guinea)

"Sudáfrica acaba de dar una vez más una buena lección de la práctica democrática electoral en África en donde, por regla general, se acostumbra asistir a carencias logísticas preelectorales, enfrentamientos partidistas, fraudes y parcialidad del árbitro electoral."

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