La criatura fue bautizada, no como Leonore o Lenore, nombres que corresponderían a su inglesidad, sino con el nombre italiano y/o español de Leonora que a los padres les habrá sonado más alto,…
Para los medios no son más que una infancia desechable. Si sus historias no producen rédito, el punto final llega pronto, como llegó con Paloma Noyola.